La manteca de cerdo, como su nombre indica, es de origen animal. Presenta un aspecto sólido, a temperatura ambiente. Con las altas temperaturas y la mala manipulación se puede volver rancia por lo que es conveniente utilizar un utensilio limpio para sacarla de su envase y guardarla siempre en el frigorífico. Suele utilizarse para asar, o rustir carnes, como la parte grasa en algunas masas, en la elaboración de conservas cárnicas o formando parte del relleno de algunos embutidos.
Para hacer el rustido de pollo típico de Cataluña utilizo la manteca de cerdo porque con ella consigo que la carne tenga el color dorado que me gusta
Ingredientes para 4 personas:
1 pollo troceado o 2 muslos de pollo por persona
3 butifarras de 150 grms. cada una (Se puede sustituir por carne magra o costilla de cerdo)
1 bolsa de cebollas francesas (Variedad dulce)
2 cebollas ( 500 grms.)
1 bolsa de tomates cherry (Van mejor los de tamaño más grande)
½ cabeza de ajos
Tomillo fresco
1 ramito de hierbas (Tomillo, 1 canela en rama, 2 hojas de laurel)
1 vaso de vino rancio (Vino viejo dulce)
1 dedo de brandy o coñac
Agua mineral
MANTECA DE CERDO
1 cucharada de harina (De las de café)
Sal
Manteca de cerdo
Preparar el pollo. Limpiar de las plumas que hayan podido quedar. Trocear y sazonar con sal. Trocear también las butifarras.
Las he elegido sazonadas con pimienta y ese condimento se va a notar en la salsa, si le vais a poner otra carne como por ejemplo magra o costilla de cerdo, salpimentarla antes
Encender el horno a 200º. Poner los tomates cherry en una bandeja para horno, no muy grande. Condimentar con manteca de cerdo, sal y hojas de tomillo fresco. Cocinar hasta que estén dorados. Sacadlos del horno y reservad.
Poner manteca de cerdo en una cazuela amplia y dorar el pollo a fuego medio. Cuando lo tengáis dorado, reservarlo y hacer lo mismo con las butifarras troceadas. En la misma cazuela podéis ir friendo los ajos sin pelar. Reservar los ajos y la butifarra.
Mientras tanto, pelar las cebollas francesas y la cebolla de cocina; yo utilizo una variedad llamada “figueras” de sabor suave y con una gran proporción de agua, si vais a usar una más consistente quizá os sobre cantidad y con 300 grms. tengáis bastante.
Poner las mini cebollitas en un cazo con la manteca de cerdo y un poquitín de sal. Dejar que se cocinen a fuego muy suave hasta que las veáis que estén blanditas y hayan cogido color. No las mováis con ningún utensilio, simplemente ir moviendo el cazo con un ligero vaivén de vez en cuando para que no se peguen. (Son sumamente delicadas). Cuando estén blanditas, apagar el fuego y reservar.
Cebollitas francesas
En la manteca de haber sofrito la carne sofreír a fuego lento las cebollas de cocina, hasta que estén totalmente blandas, condimentar con sal, dejarlas cocinar tapadas y a fuego lento hasta que tomen un color oscuro (caramelizado) Sacar de la cazuela y triturarlas. En los restos de grasa que queden en la cazuela, tostar una cucharadita de harina. A continuación echar el vino rancio y el brandy; reducir (5 minutos). Añadir las cebollas trituradas y 1/2 vaso de agua mineral. A continuación Introducir el pollo. Dejarlo cocinar hasta que veáis que el agua se reduce y la salsa se espesa. Cinco minutos antes de apagar el fuego, incorporar al guiso la butifarra reservada.
Las butifarras
Cebolla caramelizada
Quiero hacer una serie de advertencias:
-Todo el plato se hace a fuego lento para que los alimentos se doren sin quemarse.
-Procurad que el pollo no esté crudo por dentro antes de meterlo en la salsa, porque el tiempo de cocción es muy corto. Cuando véais que el pollo está tierno ya podéis dar por finalizada la cocción.
-Debemos escoger un pollo muy tierno. Uno de corral que necesite 2 horas de cocción requerirá más agua.
- Se puede prescindir de la harina, puesto que lleva bastante cebolla, pero la he utilizado para ligar un poco la salsa, por eso he puesto tan poca cantidad.
-Si tenéis tiempo no le echéis el agua de golpe id poniéndola a medida que vaya consumiéndose, de esa manera solo le pondréis la que el guiso necesite y os quedará la salsa mucho más sabrosa.
-Hay que volver a calentar las cebollitas, el tomate y los ajos antes de emplatar
- Servid muy caliente.