El cardo es una verdura que recuerda ligeramente al sabor de la alcachofa. Es muy apreciada en regiones como La Rioja, Navarra o Aragón. En esta última Comunidad, está especialmente presente, en las fiestas navideñas con el tradicional "Cardo de Nochebuena" junto con el "Ternasco al horno".
Para adquirirlo hay que tener en cuenta que sea muy tierno, y para que la receta sea todo un éxito, saber limpiarlo y cocerlo bien.
En casa lo he preparado de diversas maneras, solo, con un chorrito de aceite de oliva, con una fritada de beicon y ajos, o al estilo de Aragón, con un sofrito de cebolla, harina y una picada de almendras. Una opción que también queda fenomenal es acompañados de unas crujientes migas de pan y unos piñones tostados por encima
Ingredientes
Cardo
Pan del día anterior
Tomate seco hidratado
Ajos
Piñones
Aceite de oliva
Sal
Cortad y lavad las ramas del cardo desechando las que estén oscuras, rotas o más duras. Retirad los hilos laterales, y de la superficie de la rama rascando ligeramente con un cuchillo. Cortadlo a trozos regulares. Introducir el cardo en un recipiente con agua y limón para evitar que ennegrezca. A continuación hervidlo durante 10 minutos y desechar la primera agua de cocción. Volved a llenar la olla de agua, echadle sal, y hervid hasta que este tierno.
Esta operación es necesaria para evitar el amargor del sabor que va unido a esta verdura. Hay otras formulas para hervirlo pero ésta siempre me ha dado buen resultado.
Cortad el pan bien fino y humedecedlo ligeramente con un poquito de agua. Tapad y dejad reposar unas horas para que el pan se ablande.
Sobreíd el ajo cortado a láminas y reservadlo. A continuación saltead los piñones. Reservad. Y por último el tomate cortado a tiras. Retirad y reservad.
Sobreíd el ajo cortado a láminas y reservadlo. A continuación saltead los piñones. Reservad. Y por último el tomate cortado a tiras. Retirad y reservad.
En la misma sartén, con un poco más de aceite de oliva, cocinad las migas a fuego medio. Con una espátula de madera id separando el pan poco a poco.
Hay que remover frecuentemente puesto que se deben dorar por fuera pero tienen que quedar blanditas por dentro.
Hay que remover frecuentemente puesto que se deben dorar por fuera pero tienen que quedar blanditas por dentro.
Las migas en proceso...
Condimentad con sal y algo más de aceite si fuera necesario.
Condimentad con sal y algo más de aceite si fuera necesario.
Retirad las migas. Introducid el cardo escurrido de su agua en la sartén junto con el tomate, y las láminas de ajo reservados. Rehogad todo ligeramente. Condimentad con sal si fuera necesario.
Servid el plato recién hecho, bien caliente, con los piñones y las migas por encima.
Aquí está mi conserva de tomates secos hidratados. El aceite presenta un aspecto algo cuajado porque guardo el tarro en la nevera.
Hay que hidratar los tomates con agua tibía. Se escurren y secan bien. Se introducen en un frasco de cristal con láminas de ajo, y aceite de oliva en crudo. Y se dejan reposar en un sitio fresco de una semana a dos. Así siempre los tengo a mano cuando los quiero utilizar para aderezar ensaladas o un plato de pasta como por ejemplo el de Raviolis con queso manchego y un pesto hecho de tomate seco.
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