lunes, 30 de enero de 2012

Salsa de pimientos picantes





Habitualmente solemos comprar las salsas picantes que consumimos en casa. Quizás la que más usamos para condimentar los platos en la mesa sea la salsa tabasco, muy conocida por todos. Después de haber probado la de pimientos picantes casi que puedo afirmar que se le puede dar el mismo uso. La receta de como prepararla venía indicada en el propio paquete, pero ya sabéis que a todas nos gusta ponerle nuestro toque personal, y eso mismo he hecho. En lugar de hervir algunos ingredientes, como decía la receta original, los he sofrito...





Ingredientes
4 tomates maduros pequeños
4 dientes de ajo
2 pimientos picantes
300 ml. de agua
1/4 de cebolla mediana
Aceite de oliva
Sal


Sofreír la cebolla. Cuando esté pochada añadir el ajo a láminas y  dorar todo a fuego lento, sin que se queme.
 Echar el tomate troceado, sofreír y condimentar con sal.
 Sacar las simientes a los pimientos y trocear. Echarlos a la sartén rehogarlos y añadir 300 ml de agua. Dejar cocer tapado a fuego lento durante 10 minutos.



Triturar y pasar por un colador chino.

La base es la de una salsa de tomate casera, pero como el pimiento picante tiene sabor propio el resultado es una salsa muy sabrosa, ideal para condimentar verduras a la plancha o en tempura, tacos, burritos, sopas, guisos, patatas fritas y cualquier otra aplicación que le queráis dar.

No es aconsejable poner más cantidad de pimientos en las proporciones que he dado.



jueves, 26 de enero de 2012

Crema de judías rojas y pimiento






¿Os ha pasado alguna vez, cuando vais al supermercado, ver un producto concreto y decir... No se que voy a hacer con él pero me lo llevo? Pues eso mismo me pasó con éstos pimientos picantes que veis en la foto. Buscando entre el montón de recetas que tengo de sopas he encontrado una donde creo que ésta pequeña hortaliza encaja de maravilla.



¡¡Ellos son los culpables!!


Ingredientes para 4/6 platos

400 grms. de judias rojas
300 grms. de pimiento rojo 
250 grms. de cebolla
300 grms. de tomate frito casero
1 bote de tomate concentrado (140 grms.)
4 dientes de ajo grandes
1/4 de pimiento picante o 2 guindillas secas pequeñas
1 l. de caldo de verduras
Yogur natural ácido (del de frasco de cristal)
Perejil
Sal
Aceite de oliva




Sofreír en aceite de oliva las cebollas y el ajo. Cuando esté bien pochado, echar los pimientos y 1/4 de pimiento picante sin las semillas. Condimentar con sal y sofreír hasta que el pimiento se ablande. 



Echar el tomate casero y el concentrado...



el caldo de verduras, el perejil picado...




y las judías rojas.

 Cocer durante 20 minutos a fuego lento.
Triturar y servir bien caliente, junto con un bol de yogur natural, para mi imprescindible en éste plato.

Para los muy paneros, tengo que decir que también lo he acompañado de pan de cebolla que hice ayer por la noche

Si deseáis una crema más fina, pasarla por el colador chino, y volverla a calentar antes de servir.




martes, 24 de enero de 2012

Key lime pie (Pastel de lima de Florida)






  
Key lime pie, sin la capa de merengue que le caracteriza.



Tengo que confesar que cuando elijo hacer, o comer, un trozo de pastel, tarta, o postre lo hago más por la apariencia que tiene que porque conozca su nombre o su composición. Si me gusta repito, y si no es así, pasa al cajón del olvido.
 De hecho, y no me importa reconocerlo, hasta que no he empezado a leer sobre la procedencia de algunos dulces a través de algunos de vuestros blogs, tenía poca idea o ninguna sobre la historia de los mismos. Por eso confundia el Key lime pie  americano con el lemon pie inglés, el cual he comido un montón de veces en la cafetería de la National Gallery de Londres.
 Por si alguien piensa que mi desinterés por los dulces se debe a que no me gustan, está muy equivocad@, porque también debo confesar que en el mismo lugar he hecho comidas a mediodia a base de muffins, dulces y salados, y todo tipo de tartas, para poder  probar todo... Bueno, casi todo porque el surtido que tienen es considerable.
Vi la receta del Key lime pie en el blog de Sole "Pura gula"  y enseguida me entusiasmó. Blog que no debéis dejar de visitar por sus ricos y excelentes platos y la cuidada presentación que hace de los mismos. 
Salvando las diferencias, puesto que el lemon pie lleva una base de masa quebrada y un relleno compuesto por harina de maíz, se puede decir que el sabor se parece bastante. ¡Y qué caray! Tenía ganas de probar la versión americana, y que mejor manera que haciendo un Key lime pie en casa ¿No?.


Ingredientes para 8 personas

225 grms. de galletas, tipo maría
85 grms. de mantequilla
2 cucharadas de ron
500 grms. de leche condensada
5 yemas de huevo
125 ml. de zumo de lima (5/6 limas)
La piel rallada de 1 1/2 limas


Por si queréis hacer la cubierta de merengue (Según una receta de thermomix)

5/6 claras 
50 grms. de azúcar glass
Unas gotas de limón





Triturar las galletas, añadir la mantequilla derretida y las dos cucharadas de ron y mezclar bien.

Para Thermomix: triturar las galletas con  tres pulsaciones de turbo, añadir la mantequilla y el ron. Mezclar 5 minutos, a 70º 
velocidad 3

Lavar y secar bien el vaso y las cuchillas


Untar con mantequilla un molde desmontable de 22 cm. de diámetro. Si forráis la base con papel manteca os costará menos desmoldar.

Pre calentar el horno a 180º con aire.

Distribuir la pasta de galletas por la base y las paredes del molde y dejarlo refrigerar durante 30 minutos, (si lo habéis hecho a mano).
 Transcurrido el tiempo de refrigerado, hornearlo  por espacio de 10 minutos.

Con Thermomix: No es necesario refrigerado. Pasar directamente a cocer al horno por espacio de 10 minutos.


En un bol, batir las yemas de huevo a mano, añadir la leche condensada, el zumo y la ralladura de la piel de una lima, sin la parte blanca. Mezclar todos los ingredientes hasta que se vean perfectamente integrados.

Para Thermomix: Poner la mariposa y echar en el vaso las yemas, la leche condensada y el vaso de zumo. Se programa, 2 minutos, velocidad 3 1/2.


Lavar, y secar bien el vaso y las cuchillas, si queréis montar las claras.


Echar la crema obtenida sobre la base pre cocinada de galletas y hornear durante 10 minutos a 170º. Yo lo he tapado con papel de horno por si se me tostaba la superficie.


Key lime pie



Corte de la tarta a la que se le distingue perfectamente la piel de lima. 
Cuando la serví llevaba menos de 3 horas de reposo a temperatura ambiente, si hubiera esperado más tiempo la tarta hubiera ganado consistencia y el corte hubiera quedado más limpio. 

 Entonces...¿Cúantas horas debe dejarse enfriar antes de servir?

He llegado a la conclusión que entre 3 y cuatro horas por lo menos.

Esto si que es resolver dudas en el momento. Sole y Nieves, en sus comentarios, me indican que la dejan enfriar un día entero para que coja la suficiente consistencia.
¡¡Tomo nota!!

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Para hacer la cubierta de merengue

Separar las yemas de las claras, sin que haya restos de la yema en las mismas. 
Poner las claras en un bol. Tanto éste como las varillas para batir que se vayan a utilizar deben estar completamente limpios de grasa o cualquier otro elemento. Batir con un movimiénto de arriba abajo, hasta que empiecen a subir. Añadir unas gotitas de limón y un pellizquito de sal en el proceso. Deben tener una consistencia firme.

Para Thermomix:  el vaso y las cuchillas deben estar muy limpios antes de empezar todo el proceso. Separar las yemas de las claras de igual manera. Vierta en el vaso las claras unas gotas de limón y la sal. Ponga la mariposa y cuente para cada clara 1 minuto a velocidad 2 1/2 o 3. O sea para 4 claras, 4 minutos a velocidad 2 1/2 o 3 etc...

Una vez tengáis el relleno de la tarta frío, montar las claras a punto de nieve y cubrirla con pequeños montoncitos de clara montada . Lo podéis hacer con una cuchara o con la manga pastelera.
Poner a gratinar unos minutos teniendo mucho cuidado para que no se queme.

Al principio mi intención era hacer el merengue final. Pero he visto varias presentaciones americanas de esta tarta y se puede servir perfectamente así. Para mi gusto de ésta manera queda ideal puesto que se le restan bastantes calorias.

Es ideal para tomar con una taza de buen te.








sábado, 21 de enero de 2012

Alcachofas guisadas con garbanzos




  
La alcachofa
Es la propuesta del Recetario Mañoso para el próximo mes de febrero, el el cual participo con un plato en el que la protagonista está muy bien acompañada por unos sencillos garbanzos, hechos en casa, y condimentados con aceite de oliva virgen.
Ingredientes

1 kg. 1/2 de alcachofas tiernas
2 zanahorias grandes
1 puerro grande (solo la parte blanca)
1 cebolla mediana
1/2 vaso de vino blanco (de los de vino)
200 ml. Caldo de jamón o 1 hueso de jamón
2 dientes de ajo 
10 avellanas
1 puñadito de piñones
Perejil fresco
Limón
Aceite de oliva
1 cucharadita de maicena
Sal


Poner una olla con abundante agua a hervir (unos 3 litros) con una rodaja de limón y un poco de sal. Cortar los tallos a las alcachofas y despojarlas de las hojas más duras. Cortar también la base y la punta. Dividir en dos mitades y cortar los pelillos de la parte inferior interna, si los tuviera.
Según las vayáis cortando, las vais introduciendo en la olla para que el corte no se oxide. Cocer durante 10 minutos. Escurrir de su agua y reservar. (Tienen que estar al dente)

Si habéis decidido hacer el caldo de jamón:  poner el hueso de jamón a cocer unas horas antes, desengrasar y colar.

Si queréis usar el caldo de cocer las alcachofas:  escurrir éstas y reservar.




Hacer un sofrito con la cebolla y el puerro cortado fino. Cuando haya cogido color, añadir la picada de ajo, perejil, avellanas y piñones. Rehogar unos instantes y ...




Echar las zanahorias cortadas muy pequeñas. Condimentar con sal, tapar y rehogar todo, a fuego lento, hasta que las zanahorias se ablanden.




Introducir las alcachofas en la cazuela añadir el vino con la cucharadita de maicena diluida y dejar reducir completamente a fuego lento (la harina se tostará un poquito al reducir el vino) Remover haciéndole un pequeño zig zag a la cazuela.

Por último añadir el caldo de jamón (o el que hayáis elegido). Rectificar de sal, tapar y dejar cocer a fuego lento otros 10 minutos más.
Es conveniente no moverlas mucho porque tienden a deshacerse y perderían las hojas. Servir bien caliente.


Debo añadir que los garbanzos para acompañar a las alcachofas deben ser de alguna variedad de piel fina y dulce que tengan sabor por si mismos, puesto que están cocidos solamente con una cabeza de ajos, laurel y sal y condimentados con aceite de oliva virgen.

Antes de iros, probad unos crujientes de alcachofa condimentados con sal, son deliciosos.







viernes, 20 de enero de 2012

Fideos a la cazuela con alcachofas y albóndigas de bacalao





La propuesta para el próximo mes de febrero del  Recetario Mañoso:  la alcachofa
Desde el primer momento pensé en participar con unos fideos a la cazuela, puesto que es un plato al que las alcachofas le dan un sabor extraordinario. Para acompañarlos he hecho unas mini albóndigas de bacalao. 
El resultado ha sido un plato muy completo, muy sabroso y nada pesado, que espero os guste.




   


Ingredientes para 4 personas

4 alcachofas
500 grms de bacalao congelado
200 grms. de fideos gruesos
200 grms. de cebollas
2 tomates pequeños muy maduros
100 grms. de pimiento rojo
4 ajos tiernos
1 ajo seco grande
1 huevo entero
100 grms. de miga de pan
1 sobre de azafrán en polvo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 l. 1/2 de caldo de carne
Leche
Harina de trigo
Perejil fresco
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva





Lo primero que debemos hacer son las albóndigas.
Para eso he elegido un bacalao congelado que ya probé, en otro de los platos que hice, con bastante buen resultado. Aunque sean unas simples albóndigas lo que vamos a preparar se nota en el sabor si el congelado mantiene una cierta calidad, por eso recomiendo emplear algún producto de alguna de las marcas de confianza que tengáis por costumbre comprar. 
Dejar descongelar el pescado de manera natural. Lo ideal es hacerlo dentro de la nevera.
Quitar la piel y las posibles espinas que pudiera tener y desmigar.
Si aun contuviera mucha agua, escurrir bien con la mano y reservar en un bol.
Añadir un huevo entero, una picada hecha con ajo y perejil fresco, el pan remojado en leche, bien escurrido, y un poco de sal. Mezclar bien todos los ingredientes y dejar reposar tapado en la nevera una media hora.


Hacer mini bolitas, y dejarlas reposar mientras preparáis el sofrito del plato. 

Pasar a un bol con un poco de harina de trigo. Sacudir bien...


Y freír, a fuego medio, en aceite de oliva


Las alcachofas

Podemos comprar alcachofas desde el otoño hasta la primavera es cuando están más tiernas y con mejor sabor. Tienen que presentar un aspecto firme, con las hojas brillantes y la flor bien apretada.
Desechar los ejemplares blandos o de hojas ennegrecidas, son señales de que no están frescas

Poner una olla de agua a hervir con una rodaja de limón, o una cucharada de harina, para evitar que se oxiden.
Cortar el tallo a las alcachofas, y despojarlas de las hojas más duras. Cortar la parte superior, y parte del reverso más duro. Dividirlas en cuatro mitades, quitar los pelitos del interior, si los tuvieran. Hervirlas durante 10 minutos, escurrir y reservar.


El sofrito 



Triturar la cebolla y pochar. Añadir los ajos tiernos a rodajas, pochar 5 minutos y echar el pimiento cortado. 


Antes de echar el tomate triturado el sofrito tiene que estar bien pochado, con un fondo ligeramente dorado, signo de que la cebolla no está cruda.



A continuación añadimos el tomate triturado. Freír hasta que pierda toda la humedad.  Condimentar con sal. 



Añadir las alcachofas al sofrito...



Los fideos  y un poco de pimienta negra. Sofreír unos instantes.
Fuera del fuego, añadir el azafrán y el pimentón dulce. Remover, para que se "sofrían" con el propio calor de la cazuela. 



Añadir el caldo hirviendo, rectificar de sal, si fuera necesario, y dejar cocinar el tiempo que indique el fabricante de la pasta. En éste caso han sido 9 minutos. Un poco antes de terminar el guiso, añadir las albóndigas para que se calienten un poco.

Si lo deseáis, servir en un bol a parte algunas albóndigas de bacalao. 


Me han sobrado 100 ml de caldo, pero eso también depende de la pasta.
Es recomendable tener preparado 1 1/ 2 de caldo, como indico en los ingredientes.






miércoles, 18 de enero de 2012

Costillar de cerdo al horno







Los platos al horno ahorran trabajo en todos los sentidos, no hay que estar tanto tiempo delante de los fogones y además ensucian lo mínimo.
Cuando encuentro un costillar de cerdo fresco y con la grasa justa me gusta preparar éste plato. Es sencillo, barato, y muy sabroso.
Aunque os pueda parecer, por la presentación, que la carne esté algo seca, si observáis bien veréis que presenta un color algo rosado todavía, y en la bandeja queda suficiente jugo para condimentar la carne por encima una vez la hayamos servido en el plato. 


Ingredientes

Costillas de cerdo
Patatas harinosas
Cebollas
Pimiento rojo
Tomates maduros pero firmes
Limón
Alguna hierba aromática al gusto
Pimienta negra de molinillo
Sal
Aceite de oliva


Cortar todas las hortalizas y el limón a rodajas más bien gordas.

Pre calentar el horno a 200º




Disponed en la bandeja de horno una capa de patata, y por encima distribuid la cebolla, pimiento rojo, tomate y limón. Condimentad con sal, pimienta negra y alguna hierba aromática que os guste (romero, tomillo, mejorana) y aliñad con un buen chorro de aceite de oliva por encima.




Condimentad la carne, por ambos lados, con aceite de oliva sal y pimienta y colocadla encima.
Dadle la vuelta a la carne, de vez en cuando, para que se vaya haciendo por los dos lados.
Cocinar en el horno hasta que las hortalizas estén blandas y la carne dorada. 

No lleva ningún tipo de líquido, pero es que mi horno es muy hermético y no evapora nada. Si notáis que se os reseca  mucho echadle unas cucharaditas de agua o caldo muy poco a poco. No debéis anegar la bandeja de agua sino que debéis echar el líquido justo para ayudar a formar el jugo que lleve el aroma, y el sabor, de todos los ingredientes.



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martes, 17 de enero de 2012

Rabo de ternera estofado







Este es un plato tradicional Cordobés, del que existen tantas versiones como cociner@s, y que en origen se hacía con los rabos de toros que se mataban en las plazas.
Ni que decir tiene que hubiera sido muy feliz si el rabo, en lugar de ser de ternera, hubiera sido de toro, pero hoy en día, es muy difícil encontrarlos a la venta en cualquier carnicería, debido a la escasez del producto y a la gran demanda existente por parte de algunos restaurantes.
Su carne es tierna y sabrosa. Al contener gelatina hace que la salsa se ligue perfectamente dándole un toque de suavidad capaz de contentar a los paladares más exigentes.
 Para hacer ésta receta elegí un marinado que no me ha defraudado en nada.


Ingredientes
2 kg. de rabo de ternera
600 grms. de cebollas
400 grms. de zanahorias
2 puerros medianos
4 dientes de ajo grandes
750 ml. de vino tinto
2 hojas de laurel
1 1/2 litro de caldo de carne
Harina de trigo
1 punta de cucharadita de nuez moscada
5 clavos de especia (ni uno más)
1/2 vasito de vinagre (de los de vino)
6 granos de pimienta negra 
Aceite de oliva
Sal



Como caldo he empleado uno casero hecho de ternera, hueso de rodilla, hueso de jamón, espinazo de cerdo, zanahoria, cebolla, los tallos verdes de los puerros, nabo y chirivía. Está desengrasado y colado.


Poned a marinar la carne con todas las hortalizas cortadas a trozos pequeños. Añadir las especias el vino y el vinagre. Tapar y guardar en la nevera 24 horas. Si el vino no ha cubierto por entero la carne dadle la vuelta por lo menos una vez.



Colad la marinada y reservad las hortalizas y el vino. Retirar las hojas de laurel y reservad también. Sazonar la carne con sal y enharinar ligeramente. Freír a fuego medio, en aceite de oliva, hasta que esté dorada por todos los lados evitando que se quemen.


 Colocad los trozos de rabo en una bandeja para el horno que no sea demasiado grande, sino que quepan los trozos de carne algo justos, o habrá que añadir más caldo de lo que necesita el guiso para que quede tierno y desmerecerá la salsa

Pre calentar el horno a 200º


En el mismo aceite sofreír, a fuego lento, las hortalizas bien escurridas. Sazonar con sal.
 Dentro de las hortalizas están la pimienta en grano y los clavos, no los retiréis.
 Cuando estén bien pochadas (sobre todo que no queden crudas), las añadís a la carne.


Calentáis el vino de la marinada hasta que hierva y lo echáis por encima de la carne. Acabad de medio cubrir con el caldo de carne que también debe estar hirviendo. Y añadid al guiso las hojas de laurel de la marinada.

Introducir la bandeja en el horno a 200º. Cuando empiece a hervir bajar a 180º y proseguir la cocción.

Cocinar de 2 a 2 1/2 horas aprox. Contando desde el momento que empiece a hervir. 


 Durante todo el proceso de cocción le he dado un par de vueltas a la carne para facilitar que se dore por un igual.


 Si es necesario tapad con un poco de papel de aluminio la bandeja, éstas cocciones tan largas hacen que la carne coja demasiado color en la superficie.

El guiso estará en su punto cuando la carne se desprenda del hueso facilmente.


A continuación retirad la carne de la bandeja del horno, y pasadla a una cazuela grande. Sacar las hojas de laurel. Triturar todas las verduras junto con el caldo de la cocción que ya habrá reducido considerablemente.


Pasar las verduras trituradas por un colador chino y echadlas encima de la carne reservada en la cazuela.

Probad la salsa y rectificar de sal si hiciera falta.

 Si aun notáis demasiado sabor a vino, dejad reducir la salsa un poco más. Si la veis demasiado espesa podéis echar un poco más de caldo hasta dejarla a vuestro gusto. Pero hay que tener en cuenta que presenta un aspecto espeso por la acción de la gelatina que contiene el rabo, sobre todo al enfriarse.

Es un guiso que debe reposar antes de consumirse, al día siguiente la salsa está más oscura, con mejor sabor y mucho más ligada.

A mi me sobró bastante salsa. Si os ocurre lo mismo, podéis desmenuzar algunos de los trozos más pequeños del rabo que resultan algo impresentables para llevar a la mesa. Añadís a la salsa caldo de carne para diluirla, algunas cucharadas de judías rojas cocidas y la carne del rabo. Os quedará una estupenda sopa de rabo de ternera.



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