martes, 28 de febrero de 2012

Tarta de acelgas y olivas negras de Aragón










El Recetario Mañoso nos propone, para el próximo mes de marzo, hacer un plato con olivas negras de Aragón. Una propuesta fácil porque en casa nunca faltan.
 Habitualmente las pongo en la ensalada, pero también me gustan solas acompañadas de un buen trozo de pan crujiente, o en tapenade,  encima de unas tostadas.
Las olivas negras encajan bien en las preparaciones de tartas saladas sin nata, así que hoy os traigo una de acelgas y cebolla, acompañada de una sugerencia. Podéis cambiar las acelgas por pimientos del piquillo.

Ingredientes
20 olivas negras de Aragón
1 lámina de masa quebrada
400 grms de acelgas 
400 grms de cebolleta tierna
250 grms. de requesón
3 huevos medianos
6 cucharadas soperas de queso parmesano rallado
Mantequilla
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva




Pre calentar el horno a 200º. Extender la masa en un molde de 22cm de diámetro untado con un poco de mantequilla.
 Pinchar el interior con un tenedor y añadir peso para que la masa no suba. (Podéis usar garbanzos, o pasta de tamaño grande) Para cocerla seguir las indicaciones del fabricante.


Hervir las acelgas troceadas a tamaño medio. Si las pencas son grandes hervirlas primero durante 3 minutos y a continuación echar las hojas y cocer durante 1 minuto más. Escurrir y reservar.
Hacer un sofrito con la cebolla tierna. Cuando esté bien dorada añadir la acelga previamente picada y bien escurrida, si es necesario apretadla con la mano. Rehogar unos instantes para que pierda algo de humedad. Sazonar con un poco de sal.



Mezclar el sofrito de cebolla y acelga con el requesón, el queso rallado, las olivas negras de Aragón deshuesadas y los huevos batidos. Condimentar con pimienta negra (la sal la aporta el queso rallado y las olivas)


Rellenar la tarta y cocer unos 20/25 minutos tapada con un papel refractario.



Pinchar en la superficie, si el pincho sale limpio será señal de que la tarta ya está cuajada. Servir tibia acompañada de una ensalada de tomate fresco.
Si lo deseáis podéis espolvorear un poco de queso rallado por encima y gratinar unos instantes, vigilando para que no se queme



Si os animáis a hacer la de pimientos del piquillo, sustituir las acelgas por 4 pimientos, 4 anchoas bien picadas y añadir solo 15 olivas de Aragón. La tarta no sale tan gruesa como la de acelgas, como podéis ver, pero también es muy rica.


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jueves, 16 de febrero de 2012

Arroz con bacalao y verduras al horno






Todos los amantes del arroz, que somos muchos, sabemos que es un plato que se puede hacer de cualquier cosa que se tenga en casa. Por esa razón a mi siempre me ha costado escribir la receta de algunos de los arroces que he publicado, porque el mismo puede variar de una vez a otra, según en que fechas decida hacerlo.
La paella de arroz con bacalao se suele preparar en invierno o Cuaresma. Es muy fácil, hoy en día, encontrar cualquier tipo de verdura que se necesite para complementarla. Según temporada suelo cambiar las habas por guisantes, y las judías verdes por espárragos trigueros. Añado alcachofas solo si son muy tiernas y a veces un par de cucharadas de judías blancas, si es que las tengo en casa... Y para poner un ejemplo práctico os diré que siempre suelo condimentar éste arroz con una buena picada de ajo y perejil fresco, pero como hoy solo lo tenía congelado no he podido hacerlo (en la foto hubiera quedado horrible). No es que necesariamente se tenga que hacer así, puesto que no deja de ser un condimento opcional, pero si es uno de los ejemplos que confirman la regla. 
Otra de las particularidades de éste arroz es que necesita más cantidad de líquido para cocerse, que otros, debido a que las verduras la van absorbiendo.


Ingredientes para 4 personas

250 grms. de arroz
1 pimiento verde grande
6 ajos tiernos
6/7 cucharadas de tomate frito casero
200 grms. de judías verdes
4 alcachofas pequeñas
200 grms. de coliflor
200 grms. de habas tiernas
200 grms. de zanahorias
1 1/2 de caldo de verduras (sobrará un poco)
2 ajos
Perejil fresco
1 cucharadita de pimentón dulce
1 sobre de azafrán en polvo
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva

Supongo que enseguida habréis supuesto que éste plato se hace con el bacalao seco salado, por lo tanto lo primero que debemos hacer es desalarlo. 
Hay preparaciones en las que se compra el bacalao "esqueixat" o sea en hebras o trozos pequeños deshilachados, se pasa por el grifo del agua para quitarle la sal, y se asa en la llama viva unos instantes, pero yo no me arriesgaría con la paella porque lleva menos líquido, que un guiso de patatas por ejemplo. Además le quiero poner coliflor, y puede quedarnos algo fuerte de sabor.
Una vez desalado el bacalao, saltear unos minutos en la paellera con aceite de oliva y reservar.
Trocear todas las verduras y hortalizas.
Sofreír el pimiento hasta que se ablande, a media cocción añadir los ajos tiernos y cocinar hasta que se doren sin  quemarse.
Añadir el tomate casero frito, condimentado con un poco de sal.
¿Por qué debe estar frito? Simplemente para ahorrar tiempo. Para pochar las verduras en una paellera hay que armarse de paciencia como podréis comprobar si os decidís a hacerla
Dejar que se cocine todo junto unos instantes, bajar el fuego a medio bajo, y sofreír ligeramente las alcachofas, a continuación añadir las demás verduras, condimentar con sal y pimienta negra, tapar y dejar que se ablanden lentamente durante unos 8/10 minutos. Remover de vez en cuando.
Poner el caldo de verduras a hervir.
Echar el arroz a la paellera, dar unas vueltas y condimentar con el azafrán y el pimentón. Sacar la paellera del fuego (el pimentón ya se tuesta con el propio calor del fondo) y revolver bien para que se impregne el sofrito de las especias...




Añadir el bacalao reservado...



Y el caldo hirviendo, pero OJO!! solo hasta cubrir. Mantener el resto del caldo caliente porque habrá que añadir más.
Dejar hervir  18/20 minutos a fuego alto al principio y a los 7/8 minutos bajar a medio, procurando que el calor se reparta por igual. 
Según vaya evaporando iréis viendo si hay que añadir algo más de líquido porque, como os decía, las verduras absorben bastante.
Siempre que lo hagáis éste tiene que estar hirviendo y en pequeñas cantidades. Retirar del fuego cuando veáis que el arroz está al dente.

En otras paellas con menos verdura el agua se echa, ya medida y de una sola vez, en función solo de la cantidad de arroz que lleve.


Pre calentar el horno a 220/50º (según horno)


Aquí podéis ver el arroz AL DENTE. Observar, justo encima de las letras, como queda algo de líquido. Es el momento de meterlo en el horno. Recordar que éste ya tiene que estar bien caliente.



Después de cocer en el horno a 220/50º durante  3/5 minutos el arroz estará en su punto, hecho y seco. Se puede dorar mucho más según el gusto de cada uno, pero vigilar que no se queme.
Si lo deseáis echar una picada de ajo y perejil fresco por encima y servir bien caliente.




¡Que aproveche!





martes, 14 de febrero de 2012

Aperitivos




Los días de fiesta, en casa, es imprescindible servir un aperitivo a mediodía. Sin ese pequeño entrante a todos nos parece que falta algo en la mesa.
  
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No hay normas escritas sobre que tipo de productos son los ideales para hacerlos porque se pueden elegir muchos siempre que permitan degustarlos con el mínimo esfuerzo.
Así podemos presentar desde unas sencillas patatas chips acompañadas por unas aceitunas rellenas y unas cervezas, a una cazuela de chipirones en su tinta y una de almejas marinera, por poner un ejemplo, regadas con un buen vino. La cantidad y la variedad siempre dependerá del número de comensales y del menú posterior.

Cuando tenemos invitados a cenar, tampoco prescindimos del aperitivo, pero solemos cambiar un poco el formato. Ya no ponemos un surtido más o menos extenso de ellos sino que nos limitamos a poner una o dos variedades, procurando que estén elaborados con productos naturales.

Mis preferidos son las croquetas caseras de jamón ibérico o de setas, los mejillones al vapor recién abiertos, unas mini rebanadas de pan semi tostado con un salteado de setas y jamón, los mini hojaldres rellenos, las brochetas de queso y uvas...
Todos ellos permiten degustarse de pie, mientras los invitados toman una bebida o charlan entre ellos, esperando el momento de sentarse a la mesa.

La propuesta de hoy es una preparación muy sencilla, no llena mucho, cosa que va muy bien en una cena, y visualmente es muy atractiva.

Estos pequeños aperitivos siempre se deben hacer con productos muy frescos y ser muy cuidadoso con el aliño y las proporciones para no desequilibrar el sabor.


Ingredientes para 8 mini cucharitas

1 langostino pequeño por persona
1 aguacate mediano
2 tomates maduros pero fuertes
1 cebolleta o cebolla morada pequeña
2 limas (imprescindible)
1/4 de chile fresco o tabasco (imprescindible)
Aceite de oliva virgen
Sal

Poner una olla de agua al fuego con un buen puñado de sal. Cuando esté en plena ebullición echar los langostinos de uno en uno. Como son muy pequeños, prácticamente se pueden sacar al empezar a hervir el agua de nuevo para evitar que se nos sequen (los grandes se dejan hervir 1 minuto) Introducir inmediatamente en agua salada con mucho hielo para que se pare la cocción (observaréis que también recuperan algo de color). Secar bien y pelar, dejando parte de la cola. Hacer una pequeña incisión en la parte superior del cuerpo para quitar el intestino.
Colocarlos en un plato y aliñarlos con unas gotas de aceite por encima para darles brillo





Cortar a trozos bien pequeños la cebolleta, el tomate pelado y despepitado y el aguacate (recordar rociarlo con unas gotas de lima para que no ennegrezca). Mezclar cuidadosamente y condimentar con sal, lima y 1/4 de chile fresco cortado muy pequeñito. Si no podéis conseguir chile, unas 4 o 5 gotas de tabasco os irán bien. Servir inmediatamente adornado con el langostino.

Se puede guardar en la nevera bien tapado con papel film, pero es mejor que se condimente justo antes de llenar las cucharitas. De ese modo las hortalizas presentarán un aspecto mucho más fresco.






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Aperitivo de pimiento asado con huevo de codorniz y anchoa en aceite de oliva sobre disco de pan tostado.





Ingredientes

Pan de pueblo o molde
Pimientos rojos carnosos
Anchoas en aceite de oliva
Huevos de codorniz
Pimienta negra

Sacar las anchoas de lata a un plato, condimentar con pimienta negra molida, aliñar con el propio aceite de la lata y reservar.

Asar el pimiento en el horno. Dejar enfriar, pelar, quitar las semillas  y trocear. Condimentar con un poco de sal.
 Si lo deseáis podéis caramelizarlo en una sartén con un chorrito de vinagre de jerez y una puntita de cuchara de azúcar, reducir completamente y dejar enfriar.

Hervir los huevos de codorniz 3 minutos contando desde el momento en que el agua empiece a hervir. Pasar a agua fría inmediatamente y pelar.

Quitar la corteza al pan y cortar (se puede hacer la forma redonda con un molde o vaso)
Tostadlo en el grill del horno.

Ya solo queda montar el aperitivo y condimentar con un poquito de aceite de las anchoas.

Espero que os guste 


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domingo, 12 de febrero de 2012

Magdalenas de arándanos y avellanas o Día de San Valentín y una taza de café





Hoy es 14 de febrero, festividad de San Valentín, día de los enamorados para algun@s y día del amor y la amistad para otr@s. 
Un día polémico, sin duda alguna. Por un lado están las personas que esperan el día con ilusión, que preparan el regalo, en forma de obsequio, cena o salida, y por otro las que miran el día con indiferencia, alegando que no se necesita una fecha concreta para demostrar a la pareja cuanto se la quiere.
No, fecha no se necesita, ¿Pero nos acordamos, alguna vez, de decir a nuestros chic@s lo especiales que son para nosotros?
Ser detallista con nuestra pareja no parece que tenga que estar reñido con la convivencia, y si verdaderamente son importantes en nuestras vidas ¿Por qué dudar en demostrárselo en cualquier momento...?




Mientras tomaba café, ojeaba una revista donde venían publicadas algunas de la sugerencias que los expertos, en temas de Marketing, recomiendan para pasar un óptimo "Día de San Valentín".
En principio omiten que la mayoría de años la fecha cae en día laborable, por eso probablemente ofrecen "escapadas" de fin de semana en hoteles o parajes románticos. Me hace gracia eso de las escapadas... "Deja los niños en casa de tu madre y vámonos corriendo antes de que se den cuentaaaa" jajaja!... También están a la orden del día los Spa con tratamiento incluido. No digo que no vayan bien. Se suele salir ligero de todo, de bolsillo, por lo que cobran, y de peso, por lo que dejan de darte de comer por aquello de que se está más guap@ delgad@. Ya sabéis!...
Lógicamente los comercios se suman a la celebración. Todos ofrecen artículos del tipo que sea para contentar a la pareja. Así vemos como frente a una plancha de vapor, último modelo, reza la leyenda "Día de San Valentín, 20% de descuento". Tú verás... ¡Como compres eso te la cargas!. En fin... La de discusiones que deben generar esos lapsus tan tontos.




Personalmente me inclino mucho más por las celebraciones románticas improvisadas, son mucho más divertidas.
 Encontrar un buen producto en el mercado, por ejemplo, y pensar en hacer, un día cualquiera, la cena o la comida preferida de tu pareja puede ser todo un detalle inesperado. Si además se acompaña con un buen vino y se remata con un postre que lleve nata, ríase usted de la película "Nueve semanas y media"... O de la que sea... ¡Ejem!...
 Me encanta que me sorprendan y sorprender, y no necesariamente con detalles lujosos sino con pequeños gestos diarios que ayudan a que la convivencia sea mucho mejor. Eso si es amor y lo demás, simple y llanamente, puro mercantilismo.
Pero indudablemente el amor, el cariño o el afecto no se da solo entre las parejas sino que son sentimientos, como todos sabemos, que se generan entre hijos y padres, hermanos, familiares y amigos. 
A pesar de que los dulces no son mi fuerte, no hay persona a la que yo quiera o le tenga afecto a la que no le haya hecho alguno, en alguna ocasión especial.
 Por eso hoy he querido estar aquí con todos vosotr@s, recordando las particularidades de éste día, con éstas sencillas magdalenas. 
Pasad, sentaros y tomad una taza de café si gustáis.
A l@s que no tomen te ni café, quizás les vendría bien el batido de
mango y naranja de Finuca, os puedo asegurar que es fantástico, pero vamos, que si preferís otra cosa os lo escribo, que para eso estamos.

 Será por imaginación... 


 La base de ésta magdalena no es muy dulce, se nota bastante el sabor de la avellana y admite bien cualquier adorno extra que se le quiera poner sin hacerla empalagosa. Por si os animáis os pongo la receta.




Ingredientes para 13 magdalenas de 5 cm de diámetro y una de 6,50 cm
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200 grms. de mantequilla resblandecida
200 grms de azúcar (no le quitéis que el sabor está equilibrado)
100 grms. de avellanas tostadas
150 grms de arándanos rojos secos
200 grms. de harina de trigo para repostería
4 huevos grandes a temperatura ambiente
1 sobre de levadura 
Un pellizco de sal

Para thermomix
200 grms de mantequilla resblandecida
2 cubiletes de azúcar
100 grms. de avellanas tostadas
150 grms. de arándanos rojos secos
4 huevos XL a temperatura ambiente
31/2 cubiletes de harina de trigo para repostería
1 sobre de levadura
Un pellizco de sal

 Batir los huevos enteros con el azúcar hasta que veáis que la mezcla blanquea y dobla su tamaño. Añadir la mantequilla en pomada hasta conseguir una crema perfectamente integrada. Añadir la harina tamizada junto con la levadura, las avellanas trituradas y la sal. Mezclar suavemente y reservar en la nevera durante 30 minutos. Pasado ese tiempo de reposo rellenar los moldes un poco más de la mitad.
 He introducido las magdalenas en recipientes para hacer flanes, de esa manera no se abren tanto con el peso de la masa. Si los moldes son de papel blanco sencillo los pongo dobles.


En Thermomix
Pulverizar el azúcar con el vaso bien seco, programando 1 minuto a velocidad 5-7-9 progresivo. Añadir las avellanas y triturar 30 segundos, velocidad 5-7-9. Poner la mariposa, agregar los huevos, y programar 2 minutos, temperatura 40º, velocidad 4. Dejar batir sin calor 2 minutos más. Incorporar la mantequilla en pomada y batir de nuevo 6 segundos, a velocidad 3.
Seguidamente, incorporar la harina, la levadura y la sal. Mezclar todo 6 segundos a velocidad 3.
Reservar en la nevera durante 30 minutos.


Para adornar
50 grms. de mantequilla en pomada
5 cucharadas de mermelada de frutos del bosque



Pre calentar el horno a 170º solo abajo, con el modo aire.
  Cocer de 18/20 minutos las pequeñas y 20/25 las grandes


No abráis el horno antes de que hayan hecho la subida. Para comprobar si están cocidas pinchad con una barilla metálica en el centro. Esta debe salir completamente limpia.
Si veis que no cogen color por encima, 2 o 3 minutos antes de acabar la cocción encender la parte de arriba del horno.



Triturar la mermelada y mezclar con la mantequilla resblandecida. Calentar al fuego para que se derrita pero sin que llegue a hervir.


Llenar una manga pastelera o un recipiente como éste con boquilla para poder dibujar encima de las magdalenas los motivos que más os gusten.


No me quiero despedir sin dar las gracias a unos magníficos compañeros y cocineros que han tenido la amabilidad de pensar en mi blog al repartir estos premios.

El Chef Canario. Recetas de Cocina. Un magnífico blog lleno de platos muy variados y muy bien elaborados, cuidando al máximo el detalle.






Nely de Nely´s Blog, otra extraordinaria cocinera rumana, que nos presenta unas sabrosimas y originales recetas, muy bien explicadas y mejor cocinadas.



´
Y gracias a tod@s vosotr@s también por la calidad humana, el respeto, el cariño y el buen hacer del que hacéis uso cada día y en cada una de vuestras entradas o comentarios. Eso hace, sin duda alguna, que una se sienta orgullosa de pertenecer a éste pequeño espacio común de la blogosfera.
Un abrazo de los míos, muy grande, no se darlo de otra manera.




sábado, 11 de febrero de 2012

Ensalada de salmón y judías verdes








Me gusta la idea de combinar en un solo plato hortalizas, verduras y proteínas. Probablemente porque cada vez más me inclino por hacer un plato único que contenga pequeñas proporciones de varios alimentos, o bien una sopa consistente acompañada de una buena ensalada que complete el aporte vitamínico que necesitamos diariamente.
Por esa razón cuando ví ésta receta en Canal Cocina tomé buena nota de ella y he tardado poquísima en hacerla. 
Es un plato para los amantes del salmón puesto que éste es el ingrediente principal y el sabor que predomina en el plato.

Ingredientes
1 filete grueso de salmón de 150 grms. por persona
150 grms. de judías verdes por persona
1 zanahoria baby por persona
Brotes verdes
1 pastilla de sopicaldo
Salsa de soja
Vinagre de vino blanco
Aceite de oliva virgen
Azúcar
Sal

Pondremos a marinar en la soja el salmón cortado a filetes, durante  una hora. No le pongáis mucha; como si lo fuerais a aliñar, pero extendiéndola por toda la superficie del pescado.

 Transcurrido ese tiempo sacad el salmón de la marinada, secadlo con un poco de papel de cocina y reservar.

Recordar que si os gusta poco hecho es preferible congelarlo antes para evitar la infección por anisaquis.

Haced la vinagreta con una parte de vinagre y dos de aceite, sal y una puntita de cuchara de azúcar.
 Primero disolved el azúcar y la sal en el vinagre. A continuación añadid el aceite; emulsionad bien y reservar.

Lavad y cortad las judías por la mitad y a lo largo. Limpiad las zanahorias, dejando parte del tallo superior (yo no he podido usar las de tamaño mini porque no las encontré).
Coced las verduras al vapor (estarán listas en unos 10 minutos) con una pastilla de sopicaldo en el agua.
Cuando estén al dente, introducidlas en un recipiente con agua y hielo durante unos minutos para que conserven el color. Escurrid bien y reservar.

Calentad una sartén refractaria con el fuego al máximo, sin nada de aceite. Cuando esté bien caliente poned en ella el salmón por el lado de la piel.

Si no estáis seguras de que el salmón no se os vaya a pegar en el fondo de la sartén, impregnad éste con un poco de aceite. Pero recordad que es conveniente tener una sartén exclusivamente para hacer pescado a la plancha

Bajad a medio fuego, y cuando veáis por el lateral del filete de salmón que el calor ha llegado en su interior hasta la mitad, es el momento de darle la vuelta. Dejad que se termine de hacer durante 2 o 3 minutos más, para que quede jugoso y, 4 o 5 para que quede más pasado. Hay que tener cuidado de que no se seque demasiado.


Templad al microondas las hortalizas (solo templar). Disponed en el plato con el salmón encima. Añadid algunos brotes verdes. Volver a emulsionar la vinagreta y aliñar por encima.


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martes, 7 de febrero de 2012

Pho Bo (Sopa vietnamita de ternera y fideos)









La cocina vietnamita es conocida por tener una gran variedad de sopas de fideos, cada una de ellas preparada de distinta manera según de la parte del país que proceda. Sin embargo todas ellas tienen como característica común un intenso sabor y que se toman como plato único.
La Fho Bo, sopa de ternera con fideos de arroz, es la sopa más típica de Hanoi, y además muy consumida en todo Vietnam. Se puede tomar a todas horas en los numerosos tenderetes de comida  que se encuentran diseminados por toda la ciudad.


Ingredientes del caldo para 6 personas

Tenemos que hacer un caldo de ternera así que podéis elegir la clase de carne que más os guste, pero en la receta original apuntaban que había que emplear "2 kg. de huesos de ternera de tuétano". Yo tenía huesos, un trozo de pecho y algo de morcillo congelado y es lo que he utilizado.

500 grms de huesos de ternera
1,200 grms. carne con poca grasa
3 1/2 l. de agua mineral
100 grms. de jengibre fresco
350 grms. de cebollas
6 estrellas de anís 
1 rama de canela 
4 cucharadas de azúcar
6 cucharadas de salsa de pescado
Sal


Ingredientes para el bol

500 grms. de carne de culata muy tierna 
2 paquetes de fideos de arroz 
2 limas
Menta
Albahaca
Cilantro
Hoja limón
300 grms. de soja germinada
4 cebolletas tiernas (o cebolla dulce)
Los tallos de la cebolleta tierna
Salsa de pescado
Pimienta de Sichuan (yo he utilizado una negra corriente)
1 guindilla fresca





Precalentar el horno a 200º 
 Encender el grill y tostar las cebollas y el jengibre, partido por la mitad y sin pelar. En la receta original decía, literalmente, que debía presentar un aspecto bien chamuscado. A mi me han quedado solo "ligeramente" chamuscados, pero la próxima vez los tostaré más. (no quería que en la foto parecieran un trozo de carbón).



Canela y anís estrellado para aromatizar el caldo




Si utilizáis  solo huesos de tuétano para hacer el caldo, lavarlos bien antes de introducir en la olla luego los ponéis a hervir con agua fría y mientras se va calentando vais desespumando poco a poco el caldo. Antes de que empiece a hervir desechar ese líquido, escurrir, lavar de nuevo, y ponerlos a cocer con los 3 1/2 l. de agua mineral.

Si vais a usar la mezcla mixta, o sea huesos y carne, hacer lo mismo con los huesos y cuando éstos estén limpios añadir la carne y el agua y proseguir la cocción a fuego lento.




Como he comentado hay que ir desespumando un poco al principio. Añadir la canela y el anís estrellado y dejarlo hervir por espacio de 3 horas. A mitad de cocción retirar la carne, la cual ya habrá soltado toda su sustancia y podéis aprovechar para posteriores preparaciones. Seguir cociendo la sopa con los huesos y condimentar con la sal, el azúcar y la salsa de pescado. Tener cuidado con la sal porque la salsa de pescado es fuerte de sabor. Proseguir la cocción hasta finalizado el tiempo de la misma, o sea  1h.30m. minutos más.




Dejar enfriar y colar. Rectificar de condimento si fuera necesario, aunque hay que tener en cuenta que una vez servido en el bol, con la salsa de pescado le podemos añadir más sabor.



 Seleccionar los condimentos. Cortar la lima a cuartos y la guindilla a rodajas muy finas. Lavar, secar y seleccionar las hojas de menta, albahaca, cilantro y hoja limón. La salsa de pescado es la botella que se ve al fondo. Esta es líquida pero podéis hacer una salsa similar triturando anchoas de lata escurridas de su aceite.




Podéis blanquear ligeramente la soja si lo deseáis. Poner agua a hervir, echarla dentro, escurrir inmediatamente, secar bien y servir.
  
Preparar los ingredientes crudos para acompañar la sopa. Limpiar la carne de pieles y grasas y ponerla en el congelador unos minutos para que se endurezca y poder hacer con ella filetes muy finos.
Cortar muy finas las cebollas o cebolletas y los tallos de las mismas. Disponer cada ingrediente en un bol distinto.





Cuando tengáis todo cortado. Calentar el caldo hasta que hierba.
Cocer los fideos el tiempo que marque el fabricante (unos 6 minutos escasos)
La cantidad empleada por persona es más o menos dos nidos de fideos para cada uno.




Escurrir los fideos e inmediatamente ponerlos en el fondo del bol. Añadir las tiras de carne cruda, la cebolla, el cebollino, la soja y el caldo hirviendo por encima. Veréis como inmediatamente la carne cambia de color. Si lo tapáis con un plato irá más rápido.
En la mesa se condimenta con las hierbas aromáticas, la guindilla, la pimienta, unas gotitas de zumo de lima, y la salsa de pescado. 


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