viernes, 26 de octubre de 2012

Sopa de cerveza negra



Warmbiersuppen






Como ya sabéis todas/os El Recetario Mañoso nos propuso como ingrediente para el mes de noviembre la cerveza.
 Tengo el grandisimo honor de ser la nueva anfitriona del Recetario, y además estar acompañada en ésta aventura, en la que me ha hecho muchísima ilusión colaborar, por una estupenda mentora Wiwith del Blog Cuchiflitos.
Somos ya un montón de coleguillas cocineras/os los que estamos elaborando platos con ésta popular y rica bebida y la verdad es que por la calidad de las/os participantes que se han ido sumando a la iniciativa esto prometeee!
Desde aquí os quiero animar a que aportéis vuestras recetas. Recordad que tenéis de plazo para hacerlo hasta el 12 de noviembre.


 Pensando en algún plato en el que la cerveza destacara por encima de los demás ingredientes recordé la típica sopa que se consume en multitud de países del Norte de Europa. Ya sabéis todas/os que los platos populares nacen muchas veces de la cocina de supervivencia y que por lo tanto iba a parar a la olla el producto que se tuviera a mano en ese mismo momento.

Buscando información he podido comprobar que a las sopas de cerveza se les añade opcionalmente distintas especias, pasas, nata agria, leche, huevos, queso fresco...
Pero hay otros que siempre se mantienen constantes, como es el azúcar, canela, limón, pan (moreno o ácido) y la mantequilla.
La elaboración también varia bastante de una receta a otra. Hay quien desmiga el pan (en las recetas antiguas era la base espesante) y lo pone a remojar en cerveza y agua. A continuación lo bate al calor hasta conseguir una sopa espesa que condimenta con distintas especias. Otros autores mezclan el pan y la cerveza con productos lácteos o utilizan dos tipos de cerveza distintos. Tampoco se ponen de acuerdo en si es conveniente llegar a hervir la cerveza o simplemente añadirla al final, calentarla y servir tal cual. ¡Incluso hay algunos que dicen que se puede tomar fría!
En cualquier caso si puedo confirmar que es un plato sencillo de hacer, de sabor muy peculiar, apto para personas que les guste probar platos del mundo.

Como veis yo he preferido hacer una versión caliente en la que se hirviera la cerveza para permitir la evaporación del alcohol y suavizar así su sabor. Personalmente prefiero la versión caliente servida en cantidades reducidas, dos cucharones por persona como mucho porque llena bastante. Habitualmente va acompañada de unas rebanadas de pan de centeno tostado, untado con una buena capa de mantequilla fresca.

Ingredientes para 6/8 personas 

750 cl. de cerveza negra (también podéis utilizar una más suave)
1 l. de leche entera
4 yemas de huevo
45 grms. de harina de maíz
Ralladura de 1 limón mediano
El zumo de 1 limón mediano
45 grms. de mantequilla
Una punta de cucharita de canela
Una punta de cucharita de jengibre en polvo
20 grms. de azúcar
Sal
Pan moreno


Para confitar el jengibre

80 grms. de jengibre fresco
200 grms. de azúcar
1/2 l. de agua mineral




Primero hay que confitar el jengibre. Para ello lo pelaremos y cortaremos en tacos de 1cm. Disolver el agua y el azúcar a fuego medio y echad el jengibre. Bajad el fuego al mínimo. Hervir a fuego muy lento hasta que el agua se reduzca completamente (unos 30 minutos) Hay que colarlo y separarlo inmediatamente para que no se pegue entre si, y dejarlo enfriar.

Rallar la piel del limón y hacer un zumo. Reservadlo.

Separad las yemas de las claras en un vaso. Verted un poco de la leche sobre las yemas y disolvedlas. Reservadlas. 

Calentad la leche restante a punto de ebullición y disolved en ella los 20 grms. de azúcar .

A continuación haremos un roux con la harina de maíz y la mantequilla.

Deshaced la mantequilla en una olla a fuego muy lento. Echad la harina de maíz mezclando lentamente con un batidor de varillas. Dejad que se cueza un poco y sin dejar de remover añadir la leche caliente poco a poco y a medida que la mezcla la vaya absorbiendo. 
Sin subir el fuego haced lo mismo con las yemas reservadas y seguid removiendo hasta que la mezcla espese. A continuación añadir la ralladura de limón y la cerveza.  Remover con el batidor, condimentar con sal y el zumo de limón y dejar que hierva lentamente, hasta que reduzca y tome una textura de crema espesa (unos 20 minutos)

Hay que vigilar que no se pegue al fondo.

Unos 5 minutos antes de terminar la cocción terminad de condimentar la sopa rectificando de sal y añadiendo la canela y el jengibre en polvo.

 Se sirve bien caliente acompañada del jengibre confitado y en éste caso, en lugar de las rebanadas de pan tostado, unos picatostes de pan moreno fritos en mantequilla






¡Qué aproveche!









miércoles, 17 de octubre de 2012

Pollo a la cerveza Ámbar con cebollas


¡Hola a tod@s!



Aquí estoy de nuevo con uno de mis guisos tradicionales. 
A veces me pregunto como es que me gustan tanto estos platos. Y mira que cuando los hago me dan su trabajito...  Además no me puedo alejar mucho de la cocina para que no se pasen de cocción, y pierdan la presentación y el color que me gusta que tengan; pero yo erre que erre...

El caso es que he tardado tanto a publicar que se me han acumulado las tareas, y con la reentrée también quiero deciros que soy la nueva anfitriona del mes de noviembre de El Recetario Mañoso

 ¡La nueva propuesta de noviembre es la cerveza chic@s!!...



¡Ah, qué rica está bien fresquita! acompañadita de un buen bocadillo de jamón serrano.
 Además de ser un maridaje perfecto en los aperitivos,  las frituras de pescado o de verduras, y las pastas; también la podéis añadir a algunos guisos y os aseguro que puede llegar a sorprender el sabor de la salsita resultante. Por esa razón he seleccionado éste plato para el Mañoso.

Mi mentora en ésta aventura es Wiwith, del Blog Cuchiflitos, que sin duda alguna todas/os conocéis por su buen hacer y su enorme simpatía. ¡Graciasssss Wiwith!

Me ha hecho ilusión su propuesta, la verdad. Aragón se podría decir que es mi tierra de adopción, conozco sus tradiciones y su cocina casi tanto como la mía. Esta circunstancia me permite seguir con la misma línea de rigurosidad que siempre he deseado que tuviera mi blog, así que otra razón por la que me siento más que contenta

Si os animáis a participar en éste nuevo reto, clicad encima del logotipo del Mañoso para ver las bases. Os esperamos al otro lado.

     


Ingredientes para 4 personas

1 pollo entero o 2 muslos por persona
600 grms. de cebollas
1, 1/2 botellas de cerveza La Zaragozana Ámbar especial
1 ramillete de tomillo fresco
Azafrán en rama (15/20)
12 granos de pimienta negra
Aceite de oliva
Sal



Debéis empezar por condimentar el pollo con sal, y doradlo en aceite de oliva a fuego medio. Reservadlo.

Cortar las cebollas en juliana no demasiado fina. Pochadlas en la misma cazuela, durante 10 minutos, a fuego medio bajo. Transcurrido ese tiempo bajar el fuego al mínimo, condimentar con sal y dejar que se cocinen hasta que tomen un color dorado oscuro (confitado). Removedlas de vez en cuando para que no se os peguen. 

Tostar el azafrán en una sarten pequeña ( aviso a los novatos...sin nada de grasa ¿eh?). Picad el azafrán en el mortero y condimentad  la cebolla. Remover y apartar la cazuela del fuego.

 Introducid en la cazuela el pollo, el tomillo, los granos de pimienta negra enteros, y la cerveza hasta justo cubrir.
Primero echad un botellin y a medida se vaya consumiendo el líquido le añadís el resto. Remover con un ligero vaivén de la cazuela para que se mezclen los alimentos.

Tapar el guiso y cocinar a fuego lento hasta que reduzca.

Antes de servir retirar la rama de tomillo.


Observaciones

Estos platos son más sabrosos preparados con algunas horas de antelación. La salsa toma más cuerpo y la carne más sabor.

Si lo deseáis podéis añadir al sofrito de cebollas una buena picada de almendras tostadas.



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