miércoles, 27 de marzo de 2013

Ensalada de manzana verde en crujiente de queso







Estamos entrando en el mes de Abril y con él nos llega otro nuevo reto. El Recetario Mañoso esta vez nos propone como ingrediente "La manzana de Aragón". 


Marisa del blog Thermofan nos enseña, a través de un bonito e interesante post, el peso que ha tenido esta riquísima, sana, y popular fruta, en la historia de la humanidad. La acompaña en su cometido nuestra querida mañosa Pilar Gil, del blog Y a la luna se le ve el ombligo.

Pero ahí no acaba la cosa. Marisa nos pide que además de cocinar un plato con manzanas hagamos un maridaje musical; relacionando éste con alguna canción del famoso, y en su día, popular grupo musical "Los Beatles", ya desaparecido.

No sé muy bien si el plato me llevo a la canción, o si la canción me sirvió de inspiración para buscar una receta adecuada para ella, pero la verdad es que "Ob La Di - Ob La Da"  le va como anillo al dedo a esta ensalada saludable, y primaveral. Es ideal para disfrutar de un día al aire libre en compañía de familiares o amigos, mientras el fuego de la barbacoa chisporrotea alegremente, y las copas de buen vino se levantan al aire para hacer un brindis a la amistad, y al amor.

Espero que la disfrutéis.



Ingredientes para 6 personas (un cestito por persona)

2 manzanas verdes
250 grms. de queso parmesano rallado
1 lechuga iceberg (pequeña)
2 tallos de apio blanco
1/2 cebolleta tierna (de verdeo)
2 zanahorias frescas y dulces
Anacardos
3 limas
Mantequilla
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta blanca
Sal

Lavad bien las manzanas. Cortadlas a dados pequeños y rociadlas con el zumo de una lima para que no ennegrezcan. Rallad la zanahoria y conservadla sumergida en un poco de agua mineral y hielo. Lavad y cortad a dados pequeños el apio. Cortad la cebolleta a rodajas finas. Haced un zumo con las dos limas restantes. Lavad la lechuga y escurridla bien. Reservadla sin cortar.

Preparad una sarten refractaria de unos 10 cm de diámetro. A fuego mínimo derretid en ella una cucharadita de mantequilla. Echad en el centro tres cucharadas soperas de queso rallado. Extenderlo hacia los bordes con el reverso de la cuchara. Dejadlo que se cocine hasta que veáis que burbujea y se despega fácilmente por los laterales. Estos deben estar dorados antes de darle la vuelta al disco de queso. Ayudaros para ello con dos espátulas, o un plato pequeño.

Quiero insistir en la conveniencia de que pongáis tres cucharadas de queso únicamente, y que extendáis el queso por la sarten de manera que os quede una capa fina (a pesar de que os puedan salir pequeños agujeritos en el cestillo). Si ponéis una capa gruesa el queso se tuesta por fuera pero no por dentro. Eso hace que la textura sea algo más blanda y cuando lo pongáis sobre el recipiente para que tome forma se romperán los laterales por el peso.

A continuación volcad el disco, que aun estará blando, encima del reverso de un vaso o taza. Dadle un poco de forma para que se acople a éste y forme el cestillo. A medida que se vayan enfriando irán cogiendo forma.
Si veis algún poro o agujero en el cestillo de queso no os preocupéis, no es importante, puesto que la ensalada se aliña con poco líquido para evitar que se ablande.

Centrifugad bien la lechuga y cortadla a trozos pequeños. Centrifugad la zanahoria reservada. Ponedlo todo en un bol, y añadid la cebolleta, el apio, y la manzana. Reservad algunos tacos de manzana para adornar.

 Poned el zumo de lima de macerar la manzana, y el zumo de lima reservado, en un recipiente junto con un poco de sal y pimienta blanca. Emulsionad bien para que la sal se disuelva. A continuación echad aceite a vuestro gusto, y seguid emulsionando para que todos los ingredientes se integren bien. 

Aliñad con esta mezcla la ensalada. Id removiendo ésta para que se impregne bien con el jugo pero sin anegarla.

Llenad los cestillos crujientes de queso con la ensalada. Adornad por encima con unos tacos de manzana verde, y anacardos picados.

Es ideal para bufet (o buffet), acompaña bien a las croquetas, brochetas de todo tipo, pollo frito, pescado a la parrilla, tortillas variadas, canapés, sandwiches, mini bocadillos de embutido...




La aromática lima es imprescindible para condimentar esta ensalada.



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viernes, 22 de marzo de 2013

Garbanzos con bacalao y espinacas





 Comiendo en un restaurante de carretera en la localidad de Besalú, en la provincia de Gerona, (Cataluña); oí como un señor sentado en la mesa de al lado comentaba extrañado la poca gracia que tenía el plato de garbanzos que degustaban algunos de los comensales que tenía alrededor, entre los que me encontraba yo misma. "Por lo menos les podrían poner un trozo de chorizo"... Le decía a su acompañante.
 Sin duda alguna tenía toda la razón, visualmente es mucho más atractivo un plato con un buen acompañamiento de materia cárnica, que uno que se sirve acompañado solamente de una aceitera llena de aceite de oliva arbequina virgen extra. Pero es que la calidad y el sabor de los garbanzos que degustábamos no exigían absolutamente nada más.

A veces es difícil tener acceso a las variedades de alimentos locales, porque la producción es pequeña y la demanda es mucha. Pero si tenéis ocasión probad los garbanzos d´Oristà de la Comarca de Osona (Situada en Barcelona pero con algunos municipios en Gerona). Son pequeños pero de piel fina, cocción rápida, y extraordinariamente gustosos. O los de l´Alta Anoia, o Alta Segarra, en Barcelona, con una reconocida calidad gastronómica. Estos últimos también de tamaño reducido, (el cual aumenta tres veces su volumen tras la cocción), piel muy lisa, sabor delicado y textura untuosa y nada harinosos. Su cultivo se basa fundamentalmente en técnicas manuales.

Nos acercamos a Semana Santa y con ella en muchos hogares cocinamos los platos más tradicionales de la Cuaresma.
En años anteriores, por estas fechas, me había inclinado por algún primero hecho principalmente de bacalao. Pero esta vez he querido hacerlo con un plato que lleva como ingrediente principal el garbanzo. Una rica y sencilla legumbre, que había sido despreciada reiteradamente por la alta cocina, pero que sin embargo en estos últimos años ha demostrado que puede formar parte de la gastronomía más refinada.
La prueba la tenemos en recetas como el cocido rondeño de pichón y foie, el puré de garbanzos, con foie, berza, y dados de pan frito, el potaje de chipirones y bogavante, con espinacas y garbanzos, o  los garbanzos fritos con espinacas crocantes, vinagreta de café y yema de huevo trufado. ¡Ahí es nah!..

Más sencilla, y mucho más asequible, es mi receta de garbanzos con bacalao y espinacas hecha a mi modo.


Ingredientes para 4/5 personas (plato colmado)

600 grms. de garbanzos de calidad
400 grms. de bacalao
200 grms. de patata
1  manojo de espinacas frescas
1 pimiento verde pequeño
3 tomates pequeños muy maduros
3 ramitas de perejil fresco
2 ñoras secas
1 cabeza de ajos secos
2 hojas de laurel
Caldo de verduras o de cocer los garbanzos
100 ml de vino blanco de mesa
Aceite de oliva
Sal


Lo primero que vamos a hacer es Desalar el bacalao con algunos días de antelación dependiendo del tamaño de éste.

Otro paso importante es cocer los garbanzos de manera adecuada, hacedlo como os indico en la receta del enlace, pero sin añadir la patata.




Poned a remojar las ñoras en agua tibia un par de horas antes.

Vamos a por el sofrito, fundamental para que el plato deje de ser el típico recocido y pase a ser un guiso con algo más de fondo.

Cortad a trocitos pequeños el pimiento. Sofreídlo en una cazuela, con un poco de aceite de oliva. Sacad la carne, de la cabeza de ajos de la olla, y sofreídla junto con el pimiento. Cuando coja algo de color añadid el tomate, el perejil picado y la sal. Rehogad bien hasta que el tomate pierda humedad, y echad el vino blanco. Reducid completamente.

A continuación añadid la carne de la ñora.

La escurris bien, le quitáis las semillas y rascáis la carne del interior con una cuchara. Si la ñora está muy seca puede que tenga poca carne. Entonces la ponéis en el turmix con un poco del caldo de los garbanzos, trituráis, coláis el jugo resultante y lo añadís al sofrito.

Añadís un poco de caldo vegetal o caldo de los garbanzos, removéis bien, y echáis las patatas cortadas a cubos pequeños. Dejadlas cocinar hasta que estén al dente.

El hecho de que haya usado caldo vegetal es porque cocí los garbanzos con el agua justa, y me preocupaba que no me alcanzara el caldo. Pero si tenéis bastante cantidad de caldo de haber cocido los garbanzos no es necesario usar otro.


Es el momento de introducir en la cazuela los garbanzos, y el bacalao cortado a trozos regulares. Lo bonito es que todos los ingredientes sean más o menos de un tamaño parecido. Cubrid con el agua de los garbanzos, y dejad hervir a fuego suave hasta que la patata esté cocida del todo. Rectificad de sal si fuera necesario.

Seguidamente, colocad encima las espinacas limpias y cortadas. Dadles un solo hervor, siempre muy suave. Apagad el fuego y dejad reposar el guiso. Con el calor la espinaca se terminará de hacer.

Servid bien caliente.


Una pequeña observación referente al remojo y a la cocción de las legumbres en general:  a veces cuesta encontrarles el punto de cocción fundamentalmente porque no depende de una sola circunstancia, o acción, el que nos queden tiernas o que no se nos "despellejen" justo antes de terminar de hacerse.
Todas ellas arrastran varias leyendas. Que si el agua de remojo debe estar fría o tibia. Qué si hay que añadir o no sal, o bicarbonato en la misma. Si es necesario remojarlas en agua mineral o en agua corriente. Si las debemos cocer con la misma agua del remojo, o hay que cambiarla.

Los más expertos dicen, en el caso de los garbanzos, que el que sea necesario que se remojen en agua fría o tibia depende de la variedad de garbanzo que elijamos. ¿Y cúales son? Porque la verdad es que tampoco aclaran mucho eso. Las demás parece que se remojan en agua fría, e incluso algunas no necesitan remojo previo para cocerse bien... ¡Uff! Vaya dilema...

En lo que parece que coinciden muchos cocineros  es que los garbanzos deben ser del año, el remojo debe hacerse con agua mineral, a temperatura ambiente. Se deben cocer a fuego lento y condimentar con sal al final de la cocción.
Y en el caso de los garbanzos es importante recordar que es la única legumbre que se pone a cocer al fuego previo calentamiento del agua. 




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jueves, 21 de marzo de 2013

Bocadillo de morcilla con salteado de hortalizas






Para l@s amantes de la morcilla, entre las que me encuentro yo misma, supongo que no será ninguna sorpresa esta combinación hecha con hortalizas muy frescas. Pues si la probáis dentro de un mollete de pan tierno tened por seguro que repetiréis.

 Cuando voy de tapeo, lo primero que hago es mirar si tienen algún  montadito de morcilla, y desde luego si hay alguna que no conozco mejor, que mejor. Os tengo que confesar que es una de mis tapas favoritas, junto con el jamón ibérico, y los boquerones fritos. Luego viene el pulpo a la gallega, los mejillones, las almejas y todo eso... ¡Pero si hay morcillaaaa!


Ingredientes necesarios

Morcilla de arroz o la que más os guste
Cebolla
Pimiento rojo
Pimiento verde
Berenjena
Tomate muy maduro
Panecillo tipo viena
Aceite de oliva
Sal

Cortad la morcilla a rodajas gruesas, y cocinadlas a la plancha (sin nada de aceite) en una sarten refractaria bien caliente. Reservadlas. 

Cuando estén frías cortad la piel que las envuelve.

Trocead las hortalizas. En una sarten con aceite de oliva saltead la cebolla unos instantes hasta que cambie de color. A continuación echad los pimientos y la berenjena. Saltead removiendo frecuentemente con una espátula, Cuando se ablanden un poco pero aun estén crujientes, añadid el tomate troceado muy pequeño. Condimentad con sal. Saltead unos instantes, y bajad el fuego. Dejad que el tomate se sofría un poco, y ya estará listo.

Calentad el mollete de pan en el horno durante unos minutos antes de rellenarlo.

Me gusta acompañarlo con pepinillos agridulces, aceitunas variadas, y una cervecita bien fría.








martes, 19 de marzo de 2013

Paquetitos de col con codornices escabechadas






El mes pasado me regalaron una lata de escabeche de codorniz. En un principio pensé en hacer un guiso con judías blancas, pero también tenía una col pequeña de hoja rizada que hacía una semana que estaba esperando para ser cocinada. Así que ya tocaba dar salida por lo menos a una de las dos cosas; aunque por el aspecto a la que le corría más prisa era a la col. Por eso al ver terminada la receta pensé... Pues a la pobre le ha valido la pena la espera, jeje!...  No es que haya inventado nada, porque los paquetitos de col son más antiguos que el chupa chups, pero tengo que deciros que yo misma he quedado sorprendida de lo bien que combinan los dos ingredientes principales, la col, y el escabeche de codorniz. Así que si queréis probar este plato estoy segura de que no os defraudará.


Ingredientes para hacer 10 paquetitos

1 col de hoja rizada de tamaño pequeño (O utilizad las hojas más pequeñas del interior)
1 lata de escabeche de codorniz (Dos piezas)
150 grms. de arroz (Puede ser largo)
150 grms. de cebollas
150 grms. de zanahorias
3 dientes de ajo
175 grms. de tomates maduros
200 grms. de champiñones
1 manojo de hierbas aromáticas (Puerro, laurel, tomillo)
2 cucharadas de maicena
1 bolsita de azafrán en polvo
600 ml. de caldo de verduras, o de pollo
Pimienta negra
Sal
Palillos de madera (recomendable si los cocináis en cazuela)



Vamos a ir por partes, porque no es una receta difícil de hacer, pero es algo trabajosa.

Lo primero que tenemos que hacer es cocer el arroz, porque posteriormente lo tenemos que sofreír y debe estar bien escurrido.

Poned agua con sal a calentar. Cuando hierva echadle al arroz y hervidlo hasta que esté al dente.
Eso quiere decir que debéis sacarlo del fuego tres minutos antes de terminar el tiempo de cocción que indique el fabricante, y escurridlo inmediatamente. Pasadlo por agua fría, y reservadlo.

A continuación hay que blanquear las hojas de col, aunque éste procedimiento requiere uno o dos minutos como máximo, como las vamos a cocinar al vapor ésta vez necesitamos cocerlas un poco más.

Poned otra vez a calentar una olla de agua con un poco de sal, y cuando ésta hierva, echad las hojas de col bien limpias de tierra, si la tuviera.
Dejadlas hervir cinco minutos escasos a fuego muy bajito. No tiréis el agua porque nos va a servir para cocinar los paquetitos al vapor.

  Sacadlas rápidamente, y pasadlas a un bol con agua fría, y hielo para que recuperen el bonito color verde de sus hojas. Cuando se enfríen, extendedlas sobre papel de cocina, o un paño limpio para que vayan perdiendo humedad.

Desmenuzad las codornices, retirando los huesos, las pieles, y partes oscuras que pudieran afear el relleno. Reservadlas. Reservad también el jugo del escabeche.

Lavad y cortad las hortalizas toscamente.
 Poned aceite de oliva en una cazuela, Sofreíd a fuego lento las cebollas y los ajos. Cuando la cebolla empiece a estar transparente, añadid el tomate. Cocinadlo todo cinco o seis minutos y echad las zanahorias. Condimentad con sal, pimienta negra, y el ramito de hierbas. Así éste irá dejando todo el sabor en el sofrito. 
Observad la fotografía, el sofrito debe perder toda su humedad y tener la textura de una mermelada espesa. Entonces es cuando estará terminado.

Seguidamente condimentad con el azafrán. Añadid la maicena y mezclad bien para que se cocine unos instantes. Echad 300 ml de caldo caliente más el jugo del escabeche reservado. Removed, y dejadlo hervir junto con el ramillete de hierbas a fuego lento. Id echando el resto del caldo a medida vaya espesando, así podréis decidir que textura le queréis dar a la salsa.

Truco: como sabéis los ingredientes del sofrito son blandos exceptuando la zanahoria. (además esta vez la he cortado en trozos grandes). Por lo tanto al ir consumiéndose la humedad, y caramelizándose el sofrito es posible que la zanahoria nos quede algo dura. Para evitar eso, a medida que el sofrito va cogiendo color se le puede ir añadiendo unas gotitas de agua. Operación que se repetirá todas las veces que haga falta, hasta que las zanahorias estén en su punto. Luego se deja evaporar ésta totalmente para conseguir el fondo de color y sabor que necesitamos para la salsa que acompaña a los paquetitos de col.


Vamos a hacer el relleno...

Para ello limpiaremos, y cortaremos los champiñones. Los saltearemos en una sarten refractaria, con un hilo de aceite de oliva. Esto hay que hacerlo a fuego fuerte para que se evapore toda la humedad que desprenden lo antes posible y nos queden crujientes. Condimentad con un poco de sal, y reservadlos.

A continuación pondremos dos cucharadas de aceite de oliva en la sarten y saltearemos el arroz durante 2/3 minutos. Agregad los champiñones , la carne de codorniz desmenuzada, y dos cucharones de la salsa, incluyendo algunas zanahorias.
Mezclad con cuidado, solo para que el relleno se impregne ligeramente de la salsa (Tiene que estar meloso pero no rezumar líquido).

Vamos a rellenar los paquetitos.

Calentad el agua de la olla donde habíamos blanqueado las hojas de col.
Si veis que ésta contiene demasiada quitad un poco.

Extended las hojas de col con la parte concava hacia arriba. El tallo debe quedar en la parte superior y la parte rizada de la hoja, abajo, tocando a vosotr@s.
Poned en el interior dos cucharadas de relleno colmadas. Cerrad primero la punta rizada de abajo hacia adentro. Luego inclinad los laterales también hacía adentro, y a continuación, con cuidado para que no se rompan las hojas, coged el tallo de la parte de arriba y traedlo hacia vosotr@s, Si no se os cierra bien clavad un palillo de madera en la parte del tallo más grueso. Si no tenéis palillos posiblemente habrá que quitar un poco de relleno, porque es imprescindible que los paquetitos queden perfectamente cerrados.

Disponed los paquetitos en la vaporera y cocinadlos por espacio de 8 minutos. 

Servidlos inmediatamente, acompañados de la salsa bien caliente.


Alternativas: Podéis triturar la salsa, y a fuego muy lento, terminar de cocinar en ella los paquetitos de col durante 8/10 minutos. No es necesario cubrirlos de salsa, Si vieráis que con la cocción pierden mucho líquido añadid caldo a cucharadas a medida éste se va evaporando. Nunca los aneguéis de líquido porque la salsa perdería sabor y espesor. Además para reducirla tendríamos que hervir mucho los paquetitos de col y quedarían demasiado blandos. Deben servirse al dente.





Otro plato que os puede interesar es el de Codornices y judías blancas en vinagreta templada al aroma de azafrán (Clicad encima de la fotografía para ir a la receta)





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lunes, 18 de marzo de 2013

Pollo al estilo chino (Chow Mien)





  
Tod@s sabemos que las recetas de platos chinos nos llegan muy adaptadas a nuestros gustos, y sobre todo están elaboradas en base a los alimentos que podemos encontrar con facilidad en nuestros comercios especializados más próximos. Yo no sé en vuestro pueblo, pero en el mío hay cuatro supermercados donde venden productos asiáticos. Además de los que ofrecen en todos los supermercados y grandes superficies...

Hacía muchísimo tiempo que no utilizaba el wok, pero al plantearme hacer un plato al estilo chino me parecía algo irreverente no usarlo en esta ocasión. Es la manera mejor y más fácil para que las hortalizas queden en su justo punto, cocinadas pero crujientes.

En muchos de los libros de cocina asiática nos indican que tamaño tienen que tener los alimentos antes de cocinarlos, incluso en que dirección debemos cortarlos, sobre todo las carnes.
Yo no he sido demasiado obediente a la hora de cortar el pollo y he observado que se nota mucho la dirección del corte de la carne.
Debería haber cortado las pechugas a tiras de arriba abajo, en lugar de hacerlo al través de la veta.

Tenedlo en cuenta a la hora de elaborar ésta sabrosa y fácil receta.



Ingredientes para 4 personas

400 grms de pechuga de pollo, sin piel ni huesos
5 cucharadas de salsa de soja
3 cucharadas de jerez seco, o vino de arroz
1, 1/2 cucharaditas de salsa de chile china 
 Aceite de girasol o sésamo
8 cucharaditas de maicena (rasas)
250 grms. de fideos de arroz chinos 
2 tallos de apio blanco
Una bandeja pequeña de champiñones
1/2 pimiento rojo
1 pimiento verde mediano
200 grms. de guisantes 
3 cebollas de verdeo medianas
50 gms. de almendras crudas
250 ml de caldo de pollo
Sal

Cortad las pechugas de pollo en tiras a lo largo, y luego hacedles dos o tres cortes más al través. 
Poned las tiras de pollo a marinar con la salsa de soja, el jerez seco, o vino de arroz, la salsa de chile, (Picante), tres cucharadas de aceite, y la maicena. Mezclad bien y reservad en la nevera un par de horas. Si no os gusta el picante prescindid de él, pero la medida que os indico no molesta.

Sacad los guisantes de sus vainas. Poned a calentar agua con sal y hervidlos por espacio de 5 minutos. Escurridlos y reservadlos.

Freír las almendras a fuego lento en una sartén con un poco de aceite, y reservadlas. 


Lavad todas las hortalizas. Trocead el apio a rodajas pequeñas. Quitad las simientes a los pimientos, y cortadlos a tiras finas. Cortad las cebolletas y parte del tallo más tierno en cuatro, u ocho trozos pequeños, dependiendo del tamaño (Como son muy tiernas al saltearlas se deshojarán).
Quitad el tallo a los champiñones. Lavadlos rápidamente bajo el grifo del agua, si están muy sucios, o con un paño limpio si solo tienen un poco de tierra superficial. Cortadlos a trozos regulares.

Calentad el wok. Cuando esté bien caliente echad otras tres cucharadas de aceite, y saltead el apio y los pimientos durante 2/3 minutos ayudándoos de dos espátulas. Añadid los champiñones, cocinadlos durante un minuto sin dejar de remover.

Debemos voltear las hortalizas continuamente porque queremos conseguir que se cocinen pero que a la vez queden crujientes en lugar de pochas.

Agregad las cebollas. Justo cuando empiecen a verse transparentes echad los guisantes. Mezclad todo unos segundos, y reservad las hortalizas a parte. Condimentadlas con un poco de sal.

Poned cuatro cucharadas de aceite en el wok. Cuando esté caliente, echad el pollo y salteadlo unos instantes a fuego fuerte. Bajad el fuego y añadid todo el jugo de la marinada. Sofreíd unos segundos y añadid el caldo de pollo. Llevad la mezcla a ebullición hasta que espese ligeramente (Si espesa mucho añadid un poquito más de caldo). A continuación introducid las hortalizas en el wok. Mezclad bien. Rectificad de sal si hiciera falta y reservad al calor.

Poned un litro de agua a calentar con tres cucharadas de salsa de soja. Cuando hierva, echad los fideos de arroz. Dejadlos en el caldo apenas un minuto. Escurridlos.
Calentar dos cucharadas de aceite en una sarten refractaria. Saltead los fideos. Condimentadlos con unas gotitas de salsa de soja. 

Servidlos al momento bien calientes junto con el pollo


 



Me ha gustado la imagen de estos palillos chinos del Sr. Werty del blog Un dibujo al día, para rematar mi post.




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viernes, 15 de marzo de 2013

Patatas al horno gratinadas, con huevo









 Los mil hojas de patatas son platos muy socorridos empleados habitualmente como guarnición. Suelen llevar pocos ingredientes, y además se pueden condimentar de miles de maneras. El de hoy es ideal para los amantes del queso.

Ingredientes para 4 personas

800 grms. de patatas 
250 grms. de queso de oveja semi curado
150 gms. de queso tipo cheddar o afuegal´Pitu roxo (queso de sabor fuerte)
Tomillo fresco
Pimienta negra
Sal
Aceite de oliva



  
Pre calentad el horno a 180º

Cortar las patatas a rodajas finas y escaldadlas durante 1 minuto en agua con sal. Escurrid y reservadlas.

Cortad el queso de oveja a lonchas finas y picad la otra variedad que hayáis elegido.

Untad con un poco de aceite de oliva una bandeja para horno de una medida que os permita hacer por lo menos 3 capas de patatas. Empezad con una de patata. Condimentadla con un poquito de sal, pimienta negra, y hojas de tomillo fresco. A continuación distribuid las lonchas de queso de oveja por toda la superficie. Repetid la operación hasta que se acaben las patatas.

 Terminad poniendo por encima el queso troceado, de sabor algo más fuerte. Condimentadlo también con tomillo, sal, la pimienta negra, y apenas un hilo de aceite de oliva.

Poned la bandeja al horno, tapada con papel para cocina, durante 1 h. 30 minutos aprox. Pinchad la superficie antes de sacarlas del horno para comprobar que estén cocidas.

Transcurrido ese tiempo, quitad el papel, y gratinad la superficie ligeramente.

Comedlas con huevos, con jamón a la plancha, tortilla de calabacines, con ensaladas variadas.

¡Imaginación al poder!...



Puré de patatas con hortalizas gratinado al horno

Clicad encima de la fotografía para ir a otra receta fantástica ,y muy sencilla de elaborar.



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Chic@s he tenído que habilitar la restricción de comentarios solo a usuarios registrados porque hace dos días que una señorita anuncia sus servicios en mi blog de una manera bastante explícita, jeje!... 
En fin, que la crisis es mala para tod@s
Perdonad las molestias que esta decisión os pueda ocasionar a la hora de comentar.

Un cordial saludo.


Bocadillo de tortilla de perejil






Os quiero anunciar que después de dos intentos fallidos de plantar perejil, en el tercero he obtenido los resultados esperados. Por fin puedo enseñar con orgullo mi primera cosecha.
Nunca sabré el porque, los caracoles, gusanitos, babosas, y demás fauna microscópica que corre por mi jardín ha dejado de zamparse las semillas que con tanto mimo plantaba una y otra vez...
Para mi que con el buen tiempo han nacido otras hierbecillas más apetitosas que el modesto perejil y éste ha dejado de interesarles.
La cuestión es que para celebrarlo me hice una tortilla a la francesa con este aromático condimento que estaba de muerte lenta de buena...




Ingredientes para una tortilla

2 huevos frescos
3 ramitas de perejil fresco 
Aceite de oliva
Sal
Una barra de pan crujiente o panecillo individual (En este caso integral)


Opcional

Tomates maduros, pero duros
Encurtidos variados
Aceitunas aliñadas


La tortilla francesa no tiene secretos, solo necesita paciencia porque hay que hacerla a fuego medio lento.

Batid los huevos, no es necesario que espumen en éste caso. Añadid sal, y el perejil picado.

Calentad aceite de oliva en una sartén, a ser posible nueva. Se puede hacer una tortilla incluso a la plancha sin nada de aceite en una buena superficie, pero en éste caso a mi me gusta que el aceite se vea... 
Calentadlo a fuego mínimo unos 2/3 minutos. Echad el huevo removedlo unos instantes con un tenedor de madera, y dejad que cuajen los bordes un poco. No os preocupéis no se os quemará si no subís el fuego. Cuando los bordes se despeguen de la superficie de la sartén, sacad ésta del fuego y dobladla sobre si misma.  Primero de derecha a izquierda, y luego de izquierda a derecha. Se terminara de hacer con el propio calor de la sarten.

La tortilla francesa debe quedar jugosa por dentro.







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martes, 12 de marzo de 2013

Pasta con langostinos, sepia, y setas





El plato de hoy no tiene mucho secreto. Se trata, básicamente, de un sofrito bien elaborado al que en lugar de arroz, legumbres, o patatas, le he añadido pasta gruesa.

Me gusta utilizar pasta en los guisos o potajes. Es igual de sabroso, pero mucho más ligero.

Ingredientes para 4 personas

300 grms. de pasta gruesa (caracolas, fideos, pistones...)
2/3 langostinos grandes por persona  (producto congelado)
1 sepia de unos 300 grms. (producto congelado)
300 cebollas
1 pimiento verde mediano
200 pimiento rojo
4 ajos tiernos
150 grms. de setas 
1,800 ml de caldo de pescado bien condimentado
Pimienta negra de molinillo
6 ramitas pequeñas de perejil fresco
1 hoja de laurel
1 cucharada rasa de pimentón de la vera
1 sobrecito de azafrán natural en polvo
Aceite de oliva

Dejad descongelar el pescado en la nevera, la noche anterior. Si vais a adquirir pescado congelado procurad que éste sea de calidad, puesto que se notará muchísimo en el resultado final del plato.

Cortad las cebollas bien finas. Pelad y cortad a rodajas los ajos, incluyendo la parte verde más tierna. 
Cortad a cuadraditos los pimientos. Limpiad, y quitad el tallo a las setas, cortándolas a trozos regulares si éstas fueran muy grandes. Picad las hojas del perejil. 

Cortad la sepia a trozos pequeños. 

En una cazuela amplia sofreid a fuego lento la cebolla hasta que esté transparente. Añadid los ajos tiernos. Cuando veáis que se ablandan, echad los pimientos. Condimentad con sal. Sofreid a fuego lento todo el conjunto hasta que lo veáis dorado

Introducid en la cazuela los langostinos y la sepia. Dadles unas vueltas, con que cambien de color es suficiente. Condimentad con el perejil picado, la pimienta negra, y el laurel. Echad las setas removed y añadid una cucharada rasa de pimentón de la Vera, y un sobre de azafrán natural en polvo. Sacad la cazuela del fuego y removed para que el pimentón y el azafrán se cocinen unos instantes con el propio calor del guiso (hay que evitar que el azafrán se queme).


Echad en la cazuela el caldo hirviéndo. Subid el fuego, y cuando el caldo hierva de nuevo añadid la pasta.

Atención: dejad que ésta hierva a, fuego suave, justo un minuto menos del tiempo que el fabricante os indique. Luego dejadla reposar tapada 2 minutos, de ese modo absorberá algo de caldo y estará más sabrosa. No tiene que estar al dente pero tampoco demasiado blanda.

 Retirad la hoja de laurel, y servid inmediatamente bien caliente.


Dos de los guisos hechos también con pasta que resultan muy sabrosos. (Clicad encima de las imágenes para ver)


Mi versión de gulash, o goulash con pasta convertido en una sopa, o guiso caldoso.




  Potaje de hortalizas, y legumbres con pasta




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jueves, 7 de marzo de 2013

Croquetas de queso de cabra y tomates secos



Esta receta fue una de las primeras ideas que tuve cuando El Recetario Mañoso y sus nuevos anfitriones para el Mes de Marzo, Laura y Pedro, del blog Cacharreando en mi cocina, de la mano de nuestra querida mañosa Maria Pilar del blog Cocinica de Benas, nos propusieron que aportáramos ideas para utilizar el tomate seco en nuestra cocina. Puesto que soy de la opinión de que en un buen recetario deben tener cabida las novedades pero también los platos clásicos, y no he visto ninguna  receta publicada de croquetas con tomate seco, me he decidido a hacerlas.


Para prepararlas les he hecho un fondo de sofrito al que he añadido queso de cabra fresco. El resultado es una croqueta muy sabrosa y suave al paladar ideal para tomar como aperitivo.
Quiero destacar eso porque estuve también barajando varias combinaciones de alimentos como, tomate seco-pollo rustido, tomate seco-setas, tomate seco-beicon, bolitas de arroz-hortalizas-tomate seco, bolitas de patata-beicon-cebolla-tomate seco... Pero veía que eran combinaciones más de plato y yo quería hacer algo más fino.

En cualquier caso la croqueta, es uno de los bocaditos españoles más populares. Todo un lujo que levanta pasiones en cualquier mesa donde se sirva.

Ingredientes para 30 croquetas 

Las medidas están muy ajustadas, las podéis doblar, pero no es aconsejable cambiarlas

150 grms. de tomates secos 
200 grms. de queso de cabra de rulo
100 grms. de cebolla
25 ml. de aceite de oliva
50 grms. de mantequilla
60 grms. de harina
400 ml. de leche entera
Pimienta negra de molinillo
1 paquete de pan rallado grande (mejor que sobre)
2 huevos grandes
Sal


Lavad los tomates secos, ponedlos a remojar en agua tibia de un día para otro, o bien los hervis por espacio de dos minutos y dejáis que se enfrien en la misma agua de cocción. Para en los dos casos pasar seguidamente a escurrir, y secar bien el tomate, con un papel de cocina antes de su utilización.

Cortad los tomates secos a trozos, quitando las partes duras, el nervio central y las semillas en la medida que podáis. Cortad la cebolla en juliana. Quitad la envoltura blanca que acostumbra a llevar el queso de cabra.
 Tened en cuenta que la envoltura pesa, así que necesitaréis comprar algo más de 200 grms. de queso .

El sofrito: en una sarten honda sofreid la cebolla a fuego lento hasta dorarla ligeramente. Añadid los tomates troceados, condimentad con un poco de sal y pimienta negra de molinillo. Freid el tomate, siempre a fuego lento, hasta que éste haya perdido toda su humedad y empiece a dorarse. Este paso es imprescindible, si dejáis el sofrito crudo el sabor del fondo perderá mucho. A continuación triturad todo y reservad.

La bechamel:  en la misma sarten, y a fuego lento, verted el aceite y la mantequilla, cuando ésta se haya deshecho echad la harina. Removed con unas varillas para que se integre con los elementos grasos. Sin dejar de remover cocinadla unos instantes (tiene que burbujear). A continuación, y removiendo siempre para que no se formen grumos, verted la leche caliente poco a poco. Introducid el sofrito, y el queso de cabra troceado, en la bechamel. Hervir 4 o 5 minutos a fuego lento, removiendo siempre. Rectificar de sal si hiciera falta.

Verter la masa en una bandeja o cuenco, Tapadla con un papel film pegada literalmente a su superficie para que no se forme costra. Tapad también el recipiente y guardadla en la nevera hasta que esté completamente 
fría.

 Es preferible hacer la masa de un día para otro, puesto que estará mucho más dura y será más fácil trabajarla

Ya solo os queda dar forma a las croquetas. Las podéis hacer alargadas, o en forma redonda, pero si son para aperitivo es preferible que no sean demasiado grandes. Tampoco es preferible hacerlas grandes cuando la masa es tan blanda como la de hoy.
 Os podéis ayudar de dos cucharas soperas. Cogéis la masa con una de ellas y la volteáis de una a otra hasta conseguir una forma alargada. Para las redondas se puede emplear los cuencos con pestaña que se usan para coger el helado y formar bolitas. Los hay de varios tamaños. 

Introducid la croqueta en el huevo batido condimentado con un poco de sal. Sacadla con la ayuda de dos tenedores, escurrid de huevo, y pasadlas a un recipiente con abundante pan rallado. Haced un ligero movimiento de zig zag para que se quede bien impregnada. 
 Repetid  la misma operación otra vez más. O sea pasadlas de nuevo por huevo y pan rallado. Tened en cuenta que el queso se vuelve líquido cuando se calienta y por esa razón necesitamos una cobertura un poco más fuerte de lo habitual.

Si no las vais a utilizar al momento guardadlas en la nevera sobre una superficie plana cubiertas con un poco pan rallado para que se vayan secando hasta el momento de freír. Al ser una masa muy blanda si cogen temperatura pierden la forma simplemente con apoyarlas en una superficie dura.

Calentad abundante aceite en una sarten honda de tamaño medio. No debe quemarse en ninguna circunstancia pero si debe estar muy caliente.
La temperatura del aceite es fundamental para que las croquetas no se abran al freirse. Tampoco cocinéis muchas a la vez, pues eso hará que la temperatura baje y se os deshagan. 5/6 unidades es suficiente si no sois muy expertas.
Las croquetas solo deben dorarse por fuera puesto que el interior siempre está cocinado. Así que se trata de tenerlas unos segundos en el aceite, dadles la vuelta cuidadosamente (yo lo hago con un tenedor y una cuchara) para que se doren por ambos lados y  pasadlas a un plato cubierto con papel de cocina para que escurran el aceite sobrante.

 Deben servirse recién hechas, y si son para aperitivo en varios recipientes de tamaño pequeño.



Observaciones: suelo hacer las croquetas caseras con Thermomix.  Pero esta vez, a parte de que he hecho una cantidad muy pequeña, necesitaba que la cebolla y el tomate estuvieran más sofritos que de costumbre y por esa razón lo he cocinado a mano. No obstante se puede hacer el sofrito en la sarten y en los siguientes pasos continuar con el robot de cocina.

Para hacer las croquetas me he ayudado de una máquina que compré hace tiempo y que no solo ahorra muchísimo trabajo sino que anima a hacer más cantidad de croquetas de una vez. Eso permite incluso tener un buen surtido de ellas en el congelador para las emergencias.




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martes, 5 de marzo de 2013

Caballa a la plancha con aliño de tomates secos





Como os decía en mi post anterior este mes de marzo El Recetario Mañoso nos propone como ingrediente el tomate seco de Caspe. Esta vez los anfitriones son Laura y Pedro del blog Cacharreando en mi cocina. Les acompaña en esta nueva aventura, Maria Pilar del blog Cocinica de Benas una de las componentes de El Recetario Mañoso, como sin duda todas debéis saber...

La receta de hoy es simple pero no por ello menos sabrosa. Contiene los mismos ingredientes que lleva el condimento que se le pone a la clásica "Merluza a la gallega" pero al cual le he añadido guindilla, y tomate seco hidratado solo con agua sin más complicaciones.

Para ello tomamos los tomates secos los lavamos bajo el grifo del agua y los ponemos a remojar durante 12 horas en agua templada. 

Otro modo de hacerlos: después de lavados los ponéis a hervir en agua mineral durante 2 minutos. Dejad que se vayan enfriando en la misma agua y ya estarán listos para usar.

En los dos casos antes de utilizarlos deben escurrirse y secarse bien.


Ingredientes para 4 personas

250 grms. de tomates secos hidratados
3 ajos grandes
2 guindillas pequeñas
4 cucharadas de vinagre de vino blanco
1 1/2 cucharadita rasa de pimentón de la Vera
 250 ml de caldo de pescado
Sal 
Aceite de oliva
1 caballa, o dos, por persona sin espinas
Patatas baby
Lechugas variadas




 Dorad los ajos en aceite de oliva y reservadlos. Cortad los tomates secos hidratados a tiras y sofreidlos, a fuego moderado, en el mismo aceite. Condimentadlos con sal.
 Añadid las guindillas sin semillas y sofreidlas ligeramente. Echad el pimentón, retirad la sarten del fuego y dejad que se cocine con el propio calor del aceite (así evitaréis que se os queme).
Seguidamente añadid el vinagre y dejadlo reducir a la mitad lentamente. Echad el caldo y hervid el conjunto hasta que veáis que reduce y espesa ligeramente.

Todo el proceso os llevará unos 6/7 minutos.

Servidlo caliente.





Como sugerencia para servir este aliño, y teniendo en cuenta que acompaña muy bien al pescado azul, podéis hacer unas caballas a la plancha, patatas baby al vapor, o si lo preferís al horno con su piel, y una buena ensalada verde...

Para hacer la caballa:  untad ligeramente de aceite una sarten de superficie irregular especial para hacer los alimentos a la plancha. Dejadla calentar a fuego vivo unos 5 minutos, aunque dependerá del grosor de la misma. Pero tiene que estar bien caliente.

Secad el pescado, abierto y limpio de espinas, con un poco de papel de cocina. Cocinadlo por el lado de la piel. Cuando veáis por los laterales del pescado que el calor empieza a cambiarlo de color, dadle la vuelta. Dejadlo que se haga durante dos minutos más (debe estar ligeramente dorado). No es conveniente dejarlo mucho tiempo porque se os secaría. Servid inmediatamente.

Condimentadlo con un poquito de sal, teniendo en cuenta que el aliño ya la contiene.




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domingo, 3 de marzo de 2013

Romesco de tomates secos




   Cuando vi que en El Recetario Mañoso, del cual Laura y Pedro del Blog Cacharreando en mi cocina, son los nuevos anfitriones, nos proponían utilizar los tomates secos de Caspe para hacer las recetas del book de Marzo. Me puse a pensar enseguida qué plato iba a cocinar, porque el tomate seco es un producto que me encanta utilizar en los aliños de pescados azules, pasta, ensaladas, hortalizas asadas, e incluso como condimento en algunas sopas.
Además los dos estupendos cocineros y compañeros han hecho un post muy interesante sobre este sencillo pero sabroso producto de Aragón.  No olvidéis pasar a leerlo porque estoy segura de que os encantará. Y si os animáis a dejar vuestra receta secreta con ese toque especial que solo vosotras sabéis mejor que mejor jeje!...
Esta vez les acompaña en su tarea Maria Pilar del Blog Cocinica de Benas, una de las simpáticas mañosas como todas sabéis.

Se pueden encontrar tomates secos hidratados listos para utilizar al momento en multitud de establecimientos pero también se pueden preparar en casa, puesto que no presentan ninguna dificultad ni para hacerlos ni para conservarlos. Solo hay que tomar algunas precauciones que a continuación os explicaré.





Lo primero que tenéis que hacer es lavarlos pasándolos bajo el grifo del agua y re hidratarlos. Yo opto siempre por hacerlo la noche anterior. Los dejo en remojo cubiertos de agua mineral tibia, y al día siguiente están perfectos.
A continuación los tenéis que escurrir bien y secar cuidadosamente con papel de cocina
 Después dejadlos unas horas destapados para que se sequen del todo, puesto que necesitan perder toda la humedad antes de terminar de re hidratarse en aceite para que posteriormente no se enmohezcan.
Seguidamente los introducís en un frasco de cristal que se pueda cerrar herméticamente. Los disponéis a capas condimentados, por ejemplo, con ajos ligeramente aplastados, sal, pimienta negra, tomillo, laurel, albahaca, o las hierbas que más os gusten.
Yo he utilizado sal, perejil fresco, orégano fresco, ajos crudos, y pimienta negra. 
Cubrid totalmente el tomate con aceite de oliva Virgen Extra. Cerrad el recipiente, y conservadlo en un lugar seco y fresco. Se pueden empezar a consumir a las 48 horas, pero es aconsejable hacerlo a partir de las dos semanas. Los tomates estarán perfectamente hidratados y aromatizados con el sabor de las hierbas.

Con ellos he confeccionado un Romesco  para acompañar a unos tortellini de espinacas y requesón.


Ingredientes para 4 personas

150 grms. de tomates secos en aceite
90 grms. de avellanas tostadas
3 ajos secos asados
4 cucharadas de agua mineral (o agua de haber remojado los tomates)
 2 cucharadas de vinagre de manzana
1/2 cucharadita de pimentón de la Vera, o la carne de una ñora previamente remojada (pero hoy no tenía en casa
Orégano fresco
Sal
El aceite de la marinada
500 grms. de tortellini de espinacas y requesón (pasta fresca)
Queso parmesano rallado




Asad los ajos en el horno pre calentado a 180º. Se os harán en unos 10 minutos, así que no os descuidéis.

Triturad las avellanas con el 1-2-3 o el turmix sin que lleguen a convertirse en polvo. Reservadlas. En el mismo vaso añadid los tomates, los ajos, la sal, el vinagre, el agua, el pimentón (o la ñora) y triturad hasta que se haga una pasta.
Añadid las avellanas y mezcladlas con la pasta de tomate.
A continuación, y sin dejar de triturar, id introduciendo, poco a poco, el aceite de la marinada de los tomates. Si es necesario añadid más aceite hasta conseguir la textura que os guste

Probad el Romesco y rectificad el condimento a vuestro gusto si hiciera falta.

El Romesco  lo podéis guardar en la nevera, cubierto de una capa de aceite, en un recipiente tapado herméticamente. Es preferible consumirlo antes de dos semanas.


Hervid la pasta como os indique el fabricante. Escurridla. Aliñadla con un hilo de aceite de oliva Virgen Extra, y cuatro cucharadas de queso parmesano rallado. Servidla inmediatamente acompañada del Romesco de tomates secos. Y orégano fresco.





Y por fin quiero indicaros que si a los tomates le quitáis el orégano de la maceración y le ponéis laurel. Y al hacer el Romesco de tomates secos le quitáis las avellanas, y le añadis una guindilla pequeña sin semillas os irá genial para condimentar la caballa a la brasa, que podéis acompañar con patatas baby al vapor, y una buena ensalada de brotes verdes.



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